*Toda la noche, escuchó los villancicos mal entonados de un grupo de foráneos, entre ellos, ancianos y niños.
La nieve sin cesar cubrió los campos santos, de un bello blanco brillante, calles y la flora congelada estaban*.
-Navidad, navida, dulce... Na-vi-dad.
*Aradia abrió los labios para dejar escapar una tenue canción, frente al cementerio, con la vista fija a una lapida que apenas se lograba distinguir el nombre del dueño.
-Espero y lo disfrutes.
La nieve sin cesar cubrió los campos santos, de un bello blanco brillante, calles y la flora congelada estaban*.
-Navidad, navida, dulce... Na-vi-dad.
*Aradia abrió los labios para dejar escapar una tenue canción, frente al cementerio, con la vista fija a una lapida que apenas se lograba distinguir el nombre del dueño.
-Espero y lo disfrutes.
*Toda la noche, escuchó los villancicos mal entonados de un grupo de foráneos, entre ellos, ancianos y niños.
La nieve sin cesar cubrió los campos santos, de un bello blanco brillante, calles y la flora congelada estaban*.
-Navidad, navida, dulce... Na-vi-dad.
*Aradia abrió los labios para dejar escapar una tenue canción, frente al cementerio, con la vista fija a una lapida que apenas se lograba distinguir el nombre del dueño.
-Espero y lo disfrutes.