En la sercania de la ciudad, al norte de aquella universidad se encontraba un bosque que solia ser poco visitado por los habitantes.
Aquella noche la luna brilla en su totalidad en el cielo invernal, para cualquier era solo una luna llena más, sin embargo para aquella chica que fue educadas en las fechas e interpretación de la luna era un día especial.
Cada ciclo lunar era día de ofrenda, a pesar de llevar años fuera de su tribu, ella seguía cumpliendo con, para ella, aquellas sagradas tradiciones.
Junto a un río justo debajo de la luz lunar, aquella joven peliazul, vestida con un ligero vestido blanco, lleva acabo la ceremonia que aprendí desde pequeña. Culminando con una danza tradicional.
Sin notar que alguien entre los árboles caminaba en su dirección sin ser conciente de la presencia de aquella jóven.
Aquella noche la luna brilla en su totalidad en el cielo invernal, para cualquier era solo una luna llena más, sin embargo para aquella chica que fue educadas en las fechas e interpretación de la luna era un día especial.
Cada ciclo lunar era día de ofrenda, a pesar de llevar años fuera de su tribu, ella seguía cumpliendo con, para ella, aquellas sagradas tradiciones.
Junto a un río justo debajo de la luz lunar, aquella joven peliazul, vestida con un ligero vestido blanco, lleva acabo la ceremonia que aprendí desde pequeña. Culminando con una danza tradicional.
Sin notar que alguien entre los árboles caminaba en su dirección sin ser conciente de la presencia de aquella jóven.
En la sercania de la ciudad, al norte de aquella universidad se encontraba un bosque que solia ser poco visitado por los habitantes.
Aquella noche la luna brilla en su totalidad en el cielo invernal, para cualquier era solo una luna llena más, sin embargo para aquella chica que fue educadas en las fechas e interpretación de la luna era un día especial.
Cada ciclo lunar era día de ofrenda, a pesar de llevar años fuera de su tribu, ella seguía cumpliendo con, para ella, aquellas sagradas tradiciones.
Junto a un río justo debajo de la luz lunar, aquella joven peliazul, vestida con un ligero vestido blanco, lleva acabo la ceremonia que aprendí desde pequeña. Culminando con una danza tradicional.
Sin notar que alguien entre los árboles caminaba en su dirección sin ser conciente de la presencia de aquella jóven.
0
turnos
0
maullidos