La emisora que suena en la radio acompaña junto a los clasicos de los 60's. La ventana abierta permite que el frescor de la noche acaricie su piel expuesta.
Le parece que ha contado los tablones del techo una infinidad de veces y siempre el número es distinto.
Solo quedan 1 cigarrillo en su cajetilla y no le queda más que resignarse al destino.
—Esta bien. . . este último y me duermo. Que fastidio.
Le parece que ha contado los tablones del techo una infinidad de veces y siempre el número es distinto.
Solo quedan 1 cigarrillo en su cajetilla y no le queda más que resignarse al destino.
—Esta bien. . . este último y me duermo. Que fastidio.
La emisora que suena en la radio acompaña junto a los clasicos de los 60's. La ventana abierta permite que el frescor de la noche acaricie su piel expuesta.
Le parece que ha contado los tablones del techo una infinidad de veces y siempre el número es distinto.
Solo quedan 1 cigarrillo en su cajetilla y no le queda más que resignarse al destino.
—Esta bien. . . este último y me duermo. Que fastidio.