*La presencia de Stolas era el refugio donde mis días se volvían apacibles, y no hubo gesto de cariño suyo que no lograra embriagarme y renovar mi alma con una intensidad infinita.*
*La presencia de Stolas era el refugio donde mis días se volvían apacibles, y no hubo gesto de cariño suyo que no lograra embriagarme y renovar mi alma con una intensidad infinita.*