¿Por qué los hombres buscan expresar sus opiniones cuando ni siquiera se les ha cedido la palabra? Su hambre de aprobación y de competencia le recuerda a babuinos salvajes que se rompen el pecho a golpes.
Es divertido que lloren, pero preferiría que lo hicieran en silencio y donde no tuviera que verlos.
— Gracias por abrir la boca y opinar de todos menos de lo pertinente, ¿ya lo has sacado de tu sistema? Ajá, muchas gracias. Procedamos a lo importante.
Es divertido que lloren, pero preferiría que lo hicieran en silencio y donde no tuviera que verlos.
— Gracias por abrir la boca y opinar de todos menos de lo pertinente, ¿ya lo has sacado de tu sistema? Ajá, muchas gracias. Procedamos a lo importante.
¿Por qué los hombres buscan expresar sus opiniones cuando ni siquiera se les ha cedido la palabra? Su hambre de aprobación y de competencia le recuerda a babuinos salvajes que se rompen el pecho a golpes.
Es divertido que lloren, pero preferiría que lo hicieran en silencio y donde no tuviera que verlos.
— Gracias por abrir la boca y opinar de todos menos de lo pertinente, ¿ya lo has sacado de tu sistema? Ajá, muchas gracias. Procedamos a lo importante.