Estuvo toda la noche cuidando del pequeño Élian para que su esposa pudiera descansar, jamás pensó que ser padre sería tan duro. Al amanecer estaba tan agotado que fue inevitable que cayera rendido en el sofá, estaba en una posición sumamente incómoda, pero tenía tanto sueño que poco le importaba.

El bebé dormía plácidamente en la cuna, así pasaron las horas en un abrir y cerrar de ojos o, al menos así sería hasta que el llanto de su cría terminara por despertarlo de nuevo más temprano que tarde.
Estuvo toda la noche cuidando del pequeño Élian para que su esposa pudiera descansar, jamás pensó que ser padre sería tan duro. Al amanecer estaba tan agotado que fue inevitable que cayera rendido en el sofá, estaba en una posición sumamente incómoda, pero tenía tanto sueño que poco le importaba. El bebé dormía plácidamente en la cuna, así pasaron las horas en un abrir y cerrar de ojos o, al menos así sería hasta que el llanto de su cría terminara por despertarlo de nuevo más temprano que tarde.
Me encocora
Me endiabla
3
1 turno 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados