Sury vs Kael
Las grietas recorrían el aire mientras fragmentos de roca flotaban alrededor de la cueva. El hielo cubría lentamente el suelo a cada paso que daba, extendiéndose como una marea silenciosa bajo mis pies. Al otro lado de las fracturas violetas distinguía una silueta inmóvil suspendida entre los restos de una realidad que parecía incapaz de soportar su presencia. Durante unos segundos observé aquella figura sin decir nada. Había escuchado demasiadas historias sobre él. Algunas parecían exageradas. Otras directamente imposibles. Y aun así, después de todo lo que había visto en mi vida, ninguna sonaba tan absurda como debería.
Sury: Así que eras tú…
La nieve comenzó a girar a mi alrededor mientras pequeños cristales nacían junto a la hoja de mi espada. El frío se extendió por toda la cueva, cubriendo las paredes con una fina capa de escarcha. No sentía miedo. Tampoco rabia. Solo curiosidad. Quería ver con mis propios ojos si aquel monstruo era realmente tan aterrador como contaban.
Sury: He escuchado bastante sobre ti.
Las grietas vibraron lentamente.
Kael: ¿Y qué es lo que cuentan?
Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro. El hielo siguió extendiéndose mientras las fracturas del aire respondían a la presión de ambos poderes.
Sury: Curioso… siempre que escucho hablar de ti, la historia termina igual.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Una chica de cabello plateado.
La temperatura descendió varios grados.
Sury: Ojos azules.
La escarcha cubrió completamente las paredes.
Sury: Orejas puntiagudas.
Las grietas permanecieron inmóviles durante un instante.
Sury: Y una costumbre bastante molesta de intentar resolver sola problemas que claramente la superan.
Solté una pequeña risa mientras apoyaba la espada sobre mi hombro.
Sury: Sinceramente… empieza a preocuparme cuánto habla de ti.
Por primera vez la figura al otro lado de las grietas pareció reaccionar. No por el hielo. No por la presión. Sino por aquellas palabras. Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor mientras el aire volvía a agrietarse.
Kael: Ya veo…
La presión aumentó ligeramente.
Kael: Así que has hablado con ella.
Una nueva grieta atravesó la cueva de lado a lado.
Kael: Debí imaginarlo.
Las grietas avanzaron lentamente mientras la presión aumentaba por toda la cueva. Durante unos segundos el silencio regresó. Un silencio incómodo. El hielo continuó extendiéndose bajo mis pies mientras observaba la silueta suspendida entre las fracturas del aire.
Kael: Entonces ya sabes cómo termina esta historia.
Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor.
Kael: No importa cuánto corra.
Una nueva grieta atravesó el aire.
Kael: No importa cuántos intenten protegerla.
Las fracturas violetas se expandieron por las paredes.
Kael: La sangre de su familia acabará pagando la deuda que dejaron atrás.
El hielo crujió bajo mis pies.
Kael: Y ella…
La presión aumentó.
Kael: Apenas puede protegerse a sí misma.
Por primera vez mi sonrisa desapareció. La nieve dejó de girar. El frío descendió varios grados de golpe mientras observaba aquellas grietas durante unos segundos sin apartar la mirada.
Sury: Eso es algo muy complicado para una niña.
El silencio volvió a llenar la cueva.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Apenas está aprendiendo quién quiere ser.
La escarcha cubrió completamente el techo.
Sury: Y sinceramente…
El invierno absoluto despertó.
Sury: Creo que ya tiene suficientes problemas sin que alguien de tu nivel siga intentando arrastrarla a los errores de generaciones anteriores.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó a mi alrededor.
Sury: Por eso estoy aquí.
Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada. El hielo avanzaba. Las grietas respondían. Dos fuerzas completamente opuestas luchaban por dominar el mismo espacio mientras la cueva comenzaba a temblar bajo la presión de ambos.
Entonces, por primera vez, Kael sonrió. La realidad volvió a fracturarse alrededor de su cuerpo y nuevas grietas recorrieron el aire como si el propio mundo estuviera cediendo ante su presencia.
Kael: Entonces deja de hablar.
Las fracturas avanzaron hacia mí devorando todo lo que encontraban a su paso.
Kael: Ven y compruébalo.
La nieve comenzó a arremolinarse violentamente a mi alrededor. Miles de cristales iluminaron la oscuridad de la cueva mientras llevaba lentamente la espada a una posición de combate. El invierno absoluto despertó por completo dentro de mí. La temperatura cayó en picado y la escarcha cubrió cada rincón de aquel lugar.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Los cristales flotaron alrededor de la hoja de mi espada mientras el hielo se extendía por las paredes.
Sury: Y yo me aseguraré de que llegue a ver el siguiente capítulo.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó.
El frío descendió todavía más.
Sury: Aunque tenga que derribar una grieta para conseguirlo.
Durante un instante el propio mundo pareció contener la respiración. El hielo y las fracturas chocaban entre sí incluso antes de que nosotros nos moviéramos. Entonces desaparecimos al mismo tiempo. La tormenta de hielo estalló a mi alrededor mientras las grietas devoraban el espacio entre nosotros. La cueva entera tembló bajo el impacto de ambos poderes y el primer choque entre la Reina del Hielo y el portador de las grietas hizo que el cielo se resquebrajara sobre sus cabezas
Las grietas recorrían el aire mientras fragmentos de roca flotaban alrededor de la cueva. El hielo cubría lentamente el suelo a cada paso que daba, extendiéndose como una marea silenciosa bajo mis pies. Al otro lado de las fracturas violetas distinguía una silueta inmóvil suspendida entre los restos de una realidad que parecía incapaz de soportar su presencia. Durante unos segundos observé aquella figura sin decir nada. Había escuchado demasiadas historias sobre él. Algunas parecían exageradas. Otras directamente imposibles. Y aun así, después de todo lo que había visto en mi vida, ninguna sonaba tan absurda como debería.
Sury: Así que eras tú…
La nieve comenzó a girar a mi alrededor mientras pequeños cristales nacían junto a la hoja de mi espada. El frío se extendió por toda la cueva, cubriendo las paredes con una fina capa de escarcha. No sentía miedo. Tampoco rabia. Solo curiosidad. Quería ver con mis propios ojos si aquel monstruo era realmente tan aterrador como contaban.
Sury: He escuchado bastante sobre ti.
Las grietas vibraron lentamente.
Kael: ¿Y qué es lo que cuentan?
Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro. El hielo siguió extendiéndose mientras las fracturas del aire respondían a la presión de ambos poderes.
Sury: Curioso… siempre que escucho hablar de ti, la historia termina igual.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Una chica de cabello plateado.
La temperatura descendió varios grados.
Sury: Ojos azules.
La escarcha cubrió completamente las paredes.
Sury: Orejas puntiagudas.
Las grietas permanecieron inmóviles durante un instante.
Sury: Y una costumbre bastante molesta de intentar resolver sola problemas que claramente la superan.
Solté una pequeña risa mientras apoyaba la espada sobre mi hombro.
Sury: Sinceramente… empieza a preocuparme cuánto habla de ti.
Por primera vez la figura al otro lado de las grietas pareció reaccionar. No por el hielo. No por la presión. Sino por aquellas palabras. Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor mientras el aire volvía a agrietarse.
Kael: Ya veo…
La presión aumentó ligeramente.
Kael: Así que has hablado con ella.
Una nueva grieta atravesó la cueva de lado a lado.
Kael: Debí imaginarlo.
Las grietas avanzaron lentamente mientras la presión aumentaba por toda la cueva. Durante unos segundos el silencio regresó. Un silencio incómodo. El hielo continuó extendiéndose bajo mis pies mientras observaba la silueta suspendida entre las fracturas del aire.
Kael: Entonces ya sabes cómo termina esta historia.
Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor.
Kael: No importa cuánto corra.
Una nueva grieta atravesó el aire.
Kael: No importa cuántos intenten protegerla.
Las fracturas violetas se expandieron por las paredes.
Kael: La sangre de su familia acabará pagando la deuda que dejaron atrás.
El hielo crujió bajo mis pies.
Kael: Y ella…
La presión aumentó.
Kael: Apenas puede protegerse a sí misma.
Por primera vez mi sonrisa desapareció. La nieve dejó de girar. El frío descendió varios grados de golpe mientras observaba aquellas grietas durante unos segundos sin apartar la mirada.
Sury: Eso es algo muy complicado para una niña.
El silencio volvió a llenar la cueva.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Apenas está aprendiendo quién quiere ser.
La escarcha cubrió completamente el techo.
Sury: Y sinceramente…
El invierno absoluto despertó.
Sury: Creo que ya tiene suficientes problemas sin que alguien de tu nivel siga intentando arrastrarla a los errores de generaciones anteriores.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó a mi alrededor.
Sury: Por eso estoy aquí.
Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada. El hielo avanzaba. Las grietas respondían. Dos fuerzas completamente opuestas luchaban por dominar el mismo espacio mientras la cueva comenzaba a temblar bajo la presión de ambos.
Entonces, por primera vez, Kael sonrió. La realidad volvió a fracturarse alrededor de su cuerpo y nuevas grietas recorrieron el aire como si el propio mundo estuviera cediendo ante su presencia.
Kael: Entonces deja de hablar.
Las fracturas avanzaron hacia mí devorando todo lo que encontraban a su paso.
Kael: Ven y compruébalo.
La nieve comenzó a arremolinarse violentamente a mi alrededor. Miles de cristales iluminaron la oscuridad de la cueva mientras llevaba lentamente la espada a una posición de combate. El invierno absoluto despertó por completo dentro de mí. La temperatura cayó en picado y la escarcha cubrió cada rincón de aquel lugar.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Los cristales flotaron alrededor de la hoja de mi espada mientras el hielo se extendía por las paredes.
Sury: Y yo me aseguraré de que llegue a ver el siguiente capítulo.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó.
El frío descendió todavía más.
Sury: Aunque tenga que derribar una grieta para conseguirlo.
Durante un instante el propio mundo pareció contener la respiración. El hielo y las fracturas chocaban entre sí incluso antes de que nosotros nos moviéramos. Entonces desaparecimos al mismo tiempo. La tormenta de hielo estalló a mi alrededor mientras las grietas devoraban el espacio entre nosotros. La cueva entera tembló bajo el impacto de ambos poderes y el primer choque entre la Reina del Hielo y el portador de las grietas hizo que el cielo se resquebrajara sobre sus cabezas
⚠️Sury vs Kael⚠️
Las grietas recorrían el aire mientras fragmentos de roca flotaban alrededor de la cueva. El hielo cubría lentamente el suelo a cada paso que daba, extendiéndose como una marea silenciosa bajo mis pies. Al otro lado de las fracturas violetas distinguía una silueta inmóvil suspendida entre los restos de una realidad que parecía incapaz de soportar su presencia. Durante unos segundos observé aquella figura sin decir nada. Había escuchado demasiadas historias sobre él. Algunas parecían exageradas. Otras directamente imposibles. Y aun así, después de todo lo que había visto en mi vida, ninguna sonaba tan absurda como debería.
Sury: Así que eras tú…
La nieve comenzó a girar a mi alrededor mientras pequeños cristales nacían junto a la hoja de mi espada. El frío se extendió por toda la cueva, cubriendo las paredes con una fina capa de escarcha. No sentía miedo. Tampoco rabia. Solo curiosidad. Quería ver con mis propios ojos si aquel monstruo era realmente tan aterrador como contaban.
Sury: He escuchado bastante sobre ti.
Las grietas vibraron lentamente.
Kael: ¿Y qué es lo que cuentan?
Una pequeña sonrisa apareció en mi rostro. El hielo siguió extendiéndose mientras las fracturas del aire respondían a la presión de ambos poderes.
Sury: Curioso… siempre que escucho hablar de ti, la historia termina igual.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Una chica de cabello plateado.
La temperatura descendió varios grados.
Sury: Ojos azules.
La escarcha cubrió completamente las paredes.
Sury: Orejas puntiagudas.
Las grietas permanecieron inmóviles durante un instante.
Sury: Y una costumbre bastante molesta de intentar resolver sola problemas que claramente la superan.
Solté una pequeña risa mientras apoyaba la espada sobre mi hombro.
Sury: Sinceramente… empieza a preocuparme cuánto habla de ti.
Por primera vez la figura al otro lado de las grietas pareció reaccionar. No por el hielo. No por la presión. Sino por aquellas palabras. Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor mientras el aire volvía a agrietarse.
Kael: Ya veo…
La presión aumentó ligeramente.
Kael: Así que has hablado con ella.
Una nueva grieta atravesó la cueva de lado a lado.
Kael: Debí imaginarlo.
Las grietas avanzaron lentamente mientras la presión aumentaba por toda la cueva. Durante unos segundos el silencio regresó. Un silencio incómodo. El hielo continuó extendiéndose bajo mis pies mientras observaba la silueta suspendida entre las fracturas del aire.
Kael: Entonces ya sabes cómo termina esta historia.
Fragmentos de roca comenzaron a girar a su alrededor.
Kael: No importa cuánto corra.
Una nueva grieta atravesó el aire.
Kael: No importa cuántos intenten protegerla.
Las fracturas violetas se expandieron por las paredes.
Kael: La sangre de su familia acabará pagando la deuda que dejaron atrás.
El hielo crujió bajo mis pies.
Kael: Y ella…
La presión aumentó.
Kael: Apenas puede protegerse a sí misma.
Por primera vez mi sonrisa desapareció. La nieve dejó de girar. El frío descendió varios grados de golpe mientras observaba aquellas grietas durante unos segundos sin apartar la mirada.
Sury: Eso es algo muy complicado para una niña.
El silencio volvió a llenar la cueva.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Miles de cristales aparecieron detrás de mí.
Sury: Apenas está aprendiendo quién quiere ser.
La escarcha cubrió completamente el techo.
Sury: Y sinceramente…
El invierno absoluto despertó.
Sury: Creo que ya tiene suficientes problemas sin que alguien de tu nivel siga intentando arrastrarla a los errores de generaciones anteriores.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó a mi alrededor.
Sury: Por eso estoy aquí.
Durante unos segundos ninguno de los dos dijo nada. El hielo avanzaba. Las grietas respondían. Dos fuerzas completamente opuestas luchaban por dominar el mismo espacio mientras la cueva comenzaba a temblar bajo la presión de ambos.
Entonces, por primera vez, Kael sonrió. La realidad volvió a fracturarse alrededor de su cuerpo y nuevas grietas recorrieron el aire como si el propio mundo estuviera cediendo ante su presencia.
Kael: Entonces deja de hablar.
Las fracturas avanzaron hacia mí devorando todo lo que encontraban a su paso.
Kael: Ven y compruébalo.
La nieve comenzó a arremolinarse violentamente a mi alrededor. Miles de cristales iluminaron la oscuridad de la cueva mientras llevaba lentamente la espada a una posición de combate. El invierno absoluto despertó por completo dentro de mí. La temperatura cayó en picado y la escarcha cubrió cada rincón de aquel lugar.
Sury: Apenas está comenzando su historia.
Los cristales flotaron alrededor de la hoja de mi espada mientras el hielo se extendía por las paredes.
Sury: Y yo me aseguraré de que llegue a ver el siguiente capítulo.
Las grietas vibraron.
La nieve explotó.
El frío descendió todavía más.
Sury: Aunque tenga que derribar una grieta para conseguirlo.
Durante un instante el propio mundo pareció contener la respiración. El hielo y las fracturas chocaban entre sí incluso antes de que nosotros nos moviéramos. Entonces desaparecimos al mismo tiempo. La tormenta de hielo estalló a mi alrededor mientras las grietas devoraban el espacio entre nosotros. La cueva entera tembló bajo el impacto de ambos poderes y el primer choque entre la Reina del Hielo y el portador de las grietas hizo que el cielo se resquebrajara sobre sus cabezas