-Ya te dije que no eres débil. Tampoco es que seas especialmente fuerte, así que no te emociones. Como tu profesora, es mi deber asegurarme de que no te maten tan fácilmente. Aunque, siendo tú, parece que me estás dando trabajo extra.
-Ya te dije que no eres débil. Tampoco es que seas especialmente fuerte, así que no te emociones. Como tu profesora, es mi deber asegurarme de que no te maten tan fácilmente. Aunque, siendo tú, parece que me estás dando trabajo extra.