Está siendo un día aburrido. Demasiado para su vampírico gusto. Incluso ha dormido siesta, como un humano vulgar que no tiene nada que hacer. Incluso se ha tomado la molestia de aprender a usar una de esas cajas pequeñitas con pantallas con las que los mortales hacen cosas como perder el tiempo deslizando el dedo. Algún siglo se acordará de no olvidarse del teléfono móvil.
Está siendo un día aburrido. Demasiado para su vampírico gusto. Incluso ha dormido siesta, como un humano vulgar que no tiene nada que hacer. Incluso se ha tomado la molestia de aprender a usar una de esas cajas pequeñitas con pantallas con las que los mortales hacen cosas como perder el tiempo deslizando el dedo. Algún siglo se acordará de no olvidarse del teléfono móvil.