-La ciudad respiraba bajo un cielo cubierto por nubes ceniza. Las calles de piedra estaban llenas de comerciantes, viajeros y almas errantes que avanzaban con prisa entre los callejones iluminados por lamparas rojizas. Sin Embargo, para Vaelith, todo aquello parecia distante, casi irreal. Permanecia inmovil en medio de la multitud como una sombra ajena al mundo, observando como los cuerpos pasaban a su alrededor sin siquiera rozar su existencia. Los rostros de las personas se deformaban ante su mirada, convertidos en manchas difusas atravesadas por lineas negras erraticas, como si la realidad misma se negara a otorgarles identidad-

-Sus ojos rojos recorrian cada rincon de la ciudad con una serenidad totalmente inquietante, el brillo de las ventanas.. las conversaciones apagadas y el Eco de los pasos..-

-Todo parecia tan distante.. La esencia del eclipse dormia bajo su piel oscura, filtrandose en delicadas grietas doradas que resplandecian debilmente bajo las sombras. Alli, entre miles de vidas efimeras-

-Vaelith sentia el mismo aislamiento que habia conocido durante siglos, la extraña sensacion de estar presente y ausente al mismo tiempo, una suave corriente de viento agito sus cabellos plateados mientras su mirada se elevaba hacia las altas torres de la ciudad. No existia melancolia en su expresion, pero tampoco satisfaccion. Solo una calma antigua, pesada y eterna sobre sus hombros. Observaba aquel mundo como quien contempla una obra destinada a desaparecer tarde o temprano..-

-Y mientras las figuras borrosas continuaban avanzando sin percibirlo, Vaelith permanecio alli, silencioso, observando-
-La ciudad respiraba bajo un cielo cubierto por nubes ceniza. Las calles de piedra estaban llenas de comerciantes, viajeros y almas errantes que avanzaban con prisa entre los callejones iluminados por lamparas rojizas. Sin Embargo, para Vaelith, todo aquello parecia distante, casi irreal. Permanecia inmovil en medio de la multitud como una sombra ajena al mundo, observando como los cuerpos pasaban a su alrededor sin siquiera rozar su existencia. Los rostros de las personas se deformaban ante su mirada, convertidos en manchas difusas atravesadas por lineas negras erraticas, como si la realidad misma se negara a otorgarles identidad- -Sus ojos rojos recorrian cada rincon de la ciudad con una serenidad totalmente inquietante, el brillo de las ventanas.. las conversaciones apagadas y el Eco de los pasos..- -Todo parecia tan distante.. La esencia del eclipse dormia bajo su piel oscura, filtrandose en delicadas grietas doradas que resplandecian debilmente bajo las sombras. Alli, entre miles de vidas efimeras- -Vaelith sentia el mismo aislamiento que habia conocido durante siglos, la extraña sensacion de estar presente y ausente al mismo tiempo, una suave corriente de viento agito sus cabellos plateados mientras su mirada se elevaba hacia las altas torres de la ciudad. No existia melancolia en su expresion, pero tampoco satisfaccion. Solo una calma antigua, pesada y eterna sobre sus hombros. Observaba aquel mundo como quien contempla una obra destinada a desaparecer tarde o temprano..- -Y mientras las figuras borrosas continuaban avanzando sin percibirlo, Vaelith permanecio alli, silencioso, observando-
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