Continuación de lo ocurrido la noche anterior...
[La pelea contra el mercenario fue intensa pero la diferencia entre ambos era bastante clara y llegó el momento decisivo]
Mercenario: no voy a perder contra alguien como tu.. los dragones de tu tipo son traidores que decidieron no luchar y a causa de eso estamos donde estamos..
Fue tu decisión tomar el camino en el que te encuentras y ahora que no salió como esperabas culpas a los demás, esto se acaba ahora.
×alcance a ver una apertura en la defensa de mí oponente y no tarde en aprovecharlo, me lanzaría a gran velocidad mientras que hizo el intento de arrojar un corte, fue un momento que duro pocos segundos y al rato me encontraba detrás de el mientras que mí enemigo solo soltaba un suspiro suave×
Mercenario: supongo que hasta aquí llegue, pero me gustaria preguntar ¿Cómo hiciste eso?
Antes de que me llames tramposo quiero decirte que esto lo conseguí al nacer.. recibí una bendición conocida como la santa de la espada.. eso significa que por más que utilice un cuchillo este hará el mismo daño que una espada
Mercenario: ya veo.. es una increíble ventaja la que tienes muchacho, no la desperdicies..
×las manos del mercenario caerían al suelo como si hubieran recibido el corte limpio de una espada y luego una línea roja comenzó a dibujarse lentamente alrededor de su cintura×
Mercenario: quiero que me respondas una última cosa.. ¿Podré ver a la reina de la que tanto hablas?
Despues de lo que has hecho no creo que te reciban en el cielo, lo mismo va para mí.. se que no volveré a verla cuando muera.
Mercenario: entonces solo nos veremos tu y yo en el infierno, a su debido tiempo..
×despues de que esa línea se dibujara el torso del mercenario se desprendio de sus caderas para caer al suelo y liberar un charco de sangre, después de que esto ocurriera un corte me apareció en el vientre y lo cubriría rápidamente con mí mano×
Tch.. ghmm.. ese fue un buen corte, estoy algo oxidado como para salir sin un solo rasguño..
[Después de la batalla Gyuseki se marchó a lo profundo de un bosque donde llego a un lago cercano para sentarse frente a un árbol y apoyar su espalda en el mismo antes de cerrar los ojos mientras perdía sangre poco a poco]
[La pelea contra el mercenario fue intensa pero la diferencia entre ambos era bastante clara y llegó el momento decisivo]
Mercenario: no voy a perder contra alguien como tu.. los dragones de tu tipo son traidores que decidieron no luchar y a causa de eso estamos donde estamos..
Fue tu decisión tomar el camino en el que te encuentras y ahora que no salió como esperabas culpas a los demás, esto se acaba ahora.
×alcance a ver una apertura en la defensa de mí oponente y no tarde en aprovecharlo, me lanzaría a gran velocidad mientras que hizo el intento de arrojar un corte, fue un momento que duro pocos segundos y al rato me encontraba detrás de el mientras que mí enemigo solo soltaba un suspiro suave×
Mercenario: supongo que hasta aquí llegue, pero me gustaria preguntar ¿Cómo hiciste eso?
Antes de que me llames tramposo quiero decirte que esto lo conseguí al nacer.. recibí una bendición conocida como la santa de la espada.. eso significa que por más que utilice un cuchillo este hará el mismo daño que una espada
Mercenario: ya veo.. es una increíble ventaja la que tienes muchacho, no la desperdicies..
×las manos del mercenario caerían al suelo como si hubieran recibido el corte limpio de una espada y luego una línea roja comenzó a dibujarse lentamente alrededor de su cintura×
Mercenario: quiero que me respondas una última cosa.. ¿Podré ver a la reina de la que tanto hablas?
Despues de lo que has hecho no creo que te reciban en el cielo, lo mismo va para mí.. se que no volveré a verla cuando muera.
Mercenario: entonces solo nos veremos tu y yo en el infierno, a su debido tiempo..
×despues de que esa línea se dibujara el torso del mercenario se desprendio de sus caderas para caer al suelo y liberar un charco de sangre, después de que esto ocurriera un corte me apareció en el vientre y lo cubriría rápidamente con mí mano×
Tch.. ghmm.. ese fue un buen corte, estoy algo oxidado como para salir sin un solo rasguño..
[Después de la batalla Gyuseki se marchó a lo profundo de un bosque donde llego a un lago cercano para sentarse frente a un árbol y apoyar su espalda en el mismo antes de cerrar los ojos mientras perdía sangre poco a poco]
Continuación de lo ocurrido la noche anterior...
[La pelea contra el mercenario fue intensa pero la diferencia entre ambos era bastante clara y llegó el momento decisivo]
Mercenario: no voy a perder contra alguien como tu.. los dragones de tu tipo son traidores que decidieron no luchar y a causa de eso estamos donde estamos..
Fue tu decisión tomar el camino en el que te encuentras y ahora que no salió como esperabas culpas a los demás, esto se acaba ahora.
×alcance a ver una apertura en la defensa de mí oponente y no tarde en aprovecharlo, me lanzaría a gran velocidad mientras que hizo el intento de arrojar un corte, fue un momento que duro pocos segundos y al rato me encontraba detrás de el mientras que mí enemigo solo soltaba un suspiro suave×
Mercenario: supongo que hasta aquí llegue, pero me gustaria preguntar ¿Cómo hiciste eso?
Antes de que me llames tramposo quiero decirte que esto lo conseguí al nacer.. recibí una bendición conocida como la santa de la espada.. eso significa que por más que utilice un cuchillo este hará el mismo daño que una espada
Mercenario: ya veo.. es una increíble ventaja la que tienes muchacho, no la desperdicies..
×las manos del mercenario caerían al suelo como si hubieran recibido el corte limpio de una espada y luego una línea roja comenzó a dibujarse lentamente alrededor de su cintura×
Mercenario: quiero que me respondas una última cosa.. ¿Podré ver a la reina de la que tanto hablas?
Despues de lo que has hecho no creo que te reciban en el cielo, lo mismo va para mí.. se que no volveré a verla cuando muera.
Mercenario: entonces solo nos veremos tu y yo en el infierno, a su debido tiempo..
×despues de que esa línea se dibujara el torso del mercenario se desprendio de sus caderas para caer al suelo y liberar un charco de sangre, después de que esto ocurriera un corte me apareció en el vientre y lo cubriría rápidamente con mí mano×
Tch.. ghmm.. ese fue un buen corte, estoy algo oxidado como para salir sin un solo rasguño..
[Después de la batalla Gyuseki se marchó a lo profundo de un bosque donde llego a un lago cercano para sentarse frente a un árbol y apoyar su espalda en el mismo antes de cerrar los ojos mientras perdía sangre poco a poco]