El poder tiene un precio, y yo siempre he estado dispuesta a pagarlo.
La ambición me empuja, el peligro me resulta familiar. Todas las noches, hasta el amanecer, la tentación me habla al oído, me roza la piel y me jura que jamás querría tanto a una mujer.
La ambición me empuja, el peligro me resulta familiar. Todas las noches, hasta el amanecer, la tentación me habla al oído, me roza la piel y me jura que jamás querría tanto a una mujer.
El poder tiene un precio, y yo siempre he estado dispuesta a pagarlo.
La ambición me empuja, el peligro me resulta familiar. Todas las noches, hasta el amanecer, la tentación me habla al oído, me roza la piel y me jura que jamás querría tanto a una mujer.