La noche era templada y tranquila, apenas alterada por el murmullo lejano de la ciudad. Bajo la luz amarillenta de un viejo poste, un joven cura permanecía de pie en una esquina desierta. Vestía un largo abrigo oscuro que le llegaba hasta las rodillas, bufanda a cuadros y una característica gorra roja de cazador, cuyo color destacaba entre las sombras de la calle.
El viento soplaba en ráfagas suaves, obligándolo a cubrir la llama de su encendedor con una mano mientras inclinaba ligeramente la cabeza. Tras varios intentos, el cigarro prendió y la punta anaranjada brilló en la oscuridad.
●Este pequeño encargo de vigilar es más sencillo de lo que hubiera imaginado...
Con gesto sereno, dio una larga calada y observó la carretera que se extendía frente a él. Las luces del poste dibujaban sombras alargadas sobre el asfalto.
●Los camiones deberían llegar pronto.
Exhaló lentamente una nube de humo y continuó esperando con calma, apoyado junto al poste de luz, atento a cualquier señal de movimiento en la carretera vacía.
El viento soplaba en ráfagas suaves, obligándolo a cubrir la llama de su encendedor con una mano mientras inclinaba ligeramente la cabeza. Tras varios intentos, el cigarro prendió y la punta anaranjada brilló en la oscuridad.
●Este pequeño encargo de vigilar es más sencillo de lo que hubiera imaginado...
Con gesto sereno, dio una larga calada y observó la carretera que se extendía frente a él. Las luces del poste dibujaban sombras alargadas sobre el asfalto.
●Los camiones deberían llegar pronto.
Exhaló lentamente una nube de humo y continuó esperando con calma, apoyado junto al poste de luz, atento a cualquier señal de movimiento en la carretera vacía.
La noche era templada y tranquila, apenas alterada por el murmullo lejano de la ciudad. Bajo la luz amarillenta de un viejo poste, un joven cura permanecía de pie en una esquina desierta. Vestía un largo abrigo oscuro que le llegaba hasta las rodillas, bufanda a cuadros y una característica gorra roja de cazador, cuyo color destacaba entre las sombras de la calle.
El viento soplaba en ráfagas suaves, obligándolo a cubrir la llama de su encendedor con una mano mientras inclinaba ligeramente la cabeza. Tras varios intentos, el cigarro prendió y la punta anaranjada brilló en la oscuridad.
●Este pequeño encargo de vigilar es más sencillo de lo que hubiera imaginado...
Con gesto sereno, dio una larga calada y observó la carretera que se extendía frente a él. Las luces del poste dibujaban sombras alargadas sobre el asfalto.
●Los camiones deberían llegar pronto.
Exhaló lentamente una nube de humo y continuó esperando con calma, apoyado junto al poste de luz, atento a cualquier señal de movimiento en la carretera vacía.
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