El aire vespertino era frío y las luces cálidas de la tienda iluminaban la calle inglesa. Pamela Hatzís, estudiante de intercambio en Japón, observó el viejo local frente a ella mientras sujetaba con fuerza el pequeño papel arrugado que había encontrado días atrás entre libros antiguos de una biblioteca universitaria.
"El Corazón de Violeta... última ubicación conocida."
Pamela levantó la mirada hacia el letrero vacío y frunció ligeramente el ceño.
—Después de cruzar medio mundo... espero que no sea una pista falsa... —murmuró mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja.
La puerta de la tienda se abrió sola con un suave criiic...
En desde el interior, entre las sombras el sonido de un viejo reloj marcando la hora sonaba constante.
— ¡Buenas tardes!... Estoy buscando está antigüedad, según el último informe sobre él está en esta tienda.
Le muestra las foto del collar.
Charlie Roussel
"El Corazón de Violeta... última ubicación conocida."
Pamela levantó la mirada hacia el letrero vacío y frunció ligeramente el ceño.
—Después de cruzar medio mundo... espero que no sea una pista falsa... —murmuró mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja.
La puerta de la tienda se abrió sola con un suave criiic...
En desde el interior, entre las sombras el sonido de un viejo reloj marcando la hora sonaba constante.
— ¡Buenas tardes!... Estoy buscando está antigüedad, según el último informe sobre él está en esta tienda.
Le muestra las foto del collar.
Charlie Roussel
El aire vespertino era frío y las luces cálidas de la tienda iluminaban la calle inglesa. Pamela Hatzís, estudiante de intercambio en Japón, observó el viejo local frente a ella mientras sujetaba con fuerza el pequeño papel arrugado que había encontrado días atrás entre libros antiguos de una biblioteca universitaria.
"El Corazón de Violeta... última ubicación conocida."
Pamela levantó la mirada hacia el letrero vacío y frunció ligeramente el ceño.
—Después de cruzar medio mundo... espero que no sea una pista falsa... —murmuró mientras acomodaba un mechón de cabello detrás de su oreja.
La puerta de la tienda se abrió sola con un suave criiic...
En desde el interior, entre las sombras el sonido de un viejo reloj marcando la hora sonaba constante.
— ¡Buenas tardes!... Estoy buscando está antigüedad, según el último informe sobre él está en esta tienda.
Le muestra las foto del collar.
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