El suelo de piedra crujió bajo sus botas, rompiendo un silencio que parecía haber durado siglos y la vegetación devoraba los restos del antiguo templo, pero la majestuosidad de la entrada seguía intacta, coronada por un emblema dorado que resplandecía a pesar del moho. En el centro del camino, una katana clavada en la roca actuaba como una última y silenciosa advertencia.
El aire se volvió denso de golpe, un frío sobrenatural comenzó a filtrarse desde las grietas de la madera vieja, trayendo consigo el olor a metal oxidado, ceniza y sangre antigua, los espíritus de los guerreros caídos no tardaron en manifestarse; el ambiente vibraba con el eco de susurros en un idioma olvidado.
Antes de que Yue o 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑 pudieran avanzar un paso más, la realidad misma pareció distorsionarse.
Dos colosales Oni, de piel roja como el fuego extinguido y ojos brillantes de ira ancestral, materializaron sus siluetas frente a las puertas de la forja.
── Bueno, esto mismo pasó la ultima vez que vine, pero estoy segura que es más justo un dos contra dos...──
El aire se volvió denso de golpe, un frío sobrenatural comenzó a filtrarse desde las grietas de la madera vieja, trayendo consigo el olor a metal oxidado, ceniza y sangre antigua, los espíritus de los guerreros caídos no tardaron en manifestarse; el ambiente vibraba con el eco de susurros en un idioma olvidado.
Antes de que Yue o 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑 pudieran avanzar un paso más, la realidad misma pareció distorsionarse.
Dos colosales Oni, de piel roja como el fuego extinguido y ojos brillantes de ira ancestral, materializaron sus siluetas frente a las puertas de la forja.
── Bueno, esto mismo pasó la ultima vez que vine, pero estoy segura que es más justo un dos contra dos...──
El suelo de piedra crujió bajo sus botas, rompiendo un silencio que parecía haber durado siglos y la vegetación devoraba los restos del antiguo templo, pero la majestuosidad de la entrada seguía intacta, coronada por un emblema dorado que resplandecía a pesar del moho. En el centro del camino, una katana clavada en la roca actuaba como una última y silenciosa advertencia.
El aire se volvió denso de golpe, un frío sobrenatural comenzó a filtrarse desde las grietas de la madera vieja, trayendo consigo el olor a metal oxidado, ceniza y sangre antigua, los espíritus de los guerreros caídos no tardaron en manifestarse; el ambiente vibraba con el eco de susurros en un idioma olvidado.
Antes de que Yue o [SOLDIER0] pudieran avanzar un paso más, la realidad misma pareció distorsionarse.
Dos colosales Oni, de piel roja como el fuego extinguido y ojos brillantes de ira ancestral, materializaron sus siluetas frente a las puertas de la forja.
── Bueno, esto mismo pasó la ultima vez que vine, pero estoy segura que es más justo un dos contra dos...──