El silencio en la casa de Jero Rael se interrumpió con el sonido firme de la puerta. Al abrir, se encontró con tres hombres de porte imponente y rostros imperturbables, enviados directamente por Maral Romanov, la temido *boss* de la Bratva. Sin mediar más palabras que las necesarias, los hombres entraron con paso firme, cruzaron el recibidor y depositaron con absoluto cuidado los paquetes sobre la mesa principal.
—Regalos de cumpleaños de parte del Señorita Maral Romanov —
Anunció el líder del grupo con una reverencia sobria. Acto seguido, los tres hombres se dieron la vuelta y se retiraron del lugar tan rápido como habían llegado, dejándolo a solas con los obsequios. Sobre la mesa descansaba, en primer lugar, un imponente estuche rígido de fibra de carbono con detalles en oro; Cuando él lo abriera, Jero descubriria una de las guitarras más lujosas y costosas del mundo, una pieza de colección con acabados impecables y maderas exóticas. A su lado, los portatrajes de alta costura revelaban una selecta colección de vestimentas caras, diseñadas exclusivamente para sus presentaciones, entre las que destacaban varios abrigos negros de cortes impecables y telas finas. Coronando el opulento gesto, una sobria tarjeta con el sello de la Bratva descansaba sobre los abrigos, exhibiendo un mensaje directo y conciso: *"Feliz cumpleaños"*.
—Regalos de cumpleaños de parte del Señorita Maral Romanov —
Anunció el líder del grupo con una reverencia sobria. Acto seguido, los tres hombres se dieron la vuelta y se retiraron del lugar tan rápido como habían llegado, dejándolo a solas con los obsequios. Sobre la mesa descansaba, en primer lugar, un imponente estuche rígido de fibra de carbono con detalles en oro; Cuando él lo abriera, Jero descubriria una de las guitarras más lujosas y costosas del mundo, una pieza de colección con acabados impecables y maderas exóticas. A su lado, los portatrajes de alta costura revelaban una selecta colección de vestimentas caras, diseñadas exclusivamente para sus presentaciones, entre las que destacaban varios abrigos negros de cortes impecables y telas finas. Coronando el opulento gesto, una sobria tarjeta con el sello de la Bratva descansaba sobre los abrigos, exhibiendo un mensaje directo y conciso: *"Feliz cumpleaños"*.
El silencio en la casa de Jero Rael se interrumpió con el sonido firme de la puerta. Al abrir, se encontró con tres hombres de porte imponente y rostros imperturbables, enviados directamente por Maral Romanov, la temido *boss* de la Bratva. Sin mediar más palabras que las necesarias, los hombres entraron con paso firme, cruzaron el recibidor y depositaron con absoluto cuidado los paquetes sobre la mesa principal.
—Regalos de cumpleaños de parte del Señorita Maral Romanov —
Anunció el líder del grupo con una reverencia sobria. Acto seguido, los tres hombres se dieron la vuelta y se retiraron del lugar tan rápido como habían llegado, dejándolo a solas con los obsequios. Sobre la mesa descansaba, en primer lugar, un imponente estuche rígido de fibra de carbono con detalles en oro; Cuando él lo abriera, Jero descubriria una de las guitarras más lujosas y costosas del mundo, una pieza de colección con acabados impecables y maderas exóticas. A su lado, los portatrajes de alta costura revelaban una selecta colección de vestimentas caras, diseñadas exclusivamente para sus presentaciones, entre las que destacaban varios abrigos negros de cortes impecables y telas finas. Coronando el opulento gesto, una sobria tarjeta con el sello de la Bratva descansaba sobre los abrigos, exhibiendo un mensaje directo y conciso: *"Feliz cumpleaños"*.