—La lluvia golpeaba suavemente los enormes ventanales de Thalassa Grand Hotel mientras el reloj del vestíbulo marcaba casi la medianoche.
A esa hora el hotel permanecía en un silencio y las luces reflejaban sombras largas sobre el mármol oscuro, el sonido distante del océano parecía filtrarse incluso a través de las paredes. Caspian se encontraba sentado en uno de los sillones junto a la recepción vacía mientras revisaba un conjunto de documentos con una expresión seria en su rostro, su saco de color negro aún estaba húmedo debido a la tormenta exterior.
El incidente de la semana pasada había dejado demasiadas preguntas acerca de los huéspedes desaparecidos y rumores absurdos sobre una extraña criatura vagando por los pasillos, era necesario solucionar aquello cuanto antes y había escuchado de alguien que podría ayudarle a manejar dicha situación, su paciencia se agotaba con cada minuto mientras esperaba con inquietud la llegada de aquel abogado.—
Baal Morningstar
A esa hora el hotel permanecía en un silencio y las luces reflejaban sombras largas sobre el mármol oscuro, el sonido distante del océano parecía filtrarse incluso a través de las paredes. Caspian se encontraba sentado en uno de los sillones junto a la recepción vacía mientras revisaba un conjunto de documentos con una expresión seria en su rostro, su saco de color negro aún estaba húmedo debido a la tormenta exterior.
El incidente de la semana pasada había dejado demasiadas preguntas acerca de los huéspedes desaparecidos y rumores absurdos sobre una extraña criatura vagando por los pasillos, era necesario solucionar aquello cuanto antes y había escuchado de alguien que podría ayudarle a manejar dicha situación, su paciencia se agotaba con cada minuto mientras esperaba con inquietud la llegada de aquel abogado.—
Baal Morningstar
—La lluvia golpeaba suavemente los enormes ventanales de Thalassa Grand Hotel mientras el reloj del vestíbulo marcaba casi la medianoche.
A esa hora el hotel permanecía en un silencio y las luces reflejaban sombras largas sobre el mármol oscuro, el sonido distante del océano parecía filtrarse incluso a través de las paredes. Caspian se encontraba sentado en uno de los sillones junto a la recepción vacía mientras revisaba un conjunto de documentos con una expresión seria en su rostro, su saco de color negro aún estaba húmedo debido a la tormenta exterior.
El incidente de la semana pasada había dejado demasiadas preguntas acerca de los huéspedes desaparecidos y rumores absurdos sobre una extraña criatura vagando por los pasillos, era necesario solucionar aquello cuanto antes y había escuchado de alguien que podría ayudarle a manejar dicha situación, su paciencia se agotaba con cada minuto mientras esperaba con inquietud la llegada de aquel abogado.—
[Princeps_Exsecratus]
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