Uno + Uno
Categoría Otros
Maldigo, un siseo visceral que la tormenta se traga.
Tres de la mañana.
El agua golpea el asfalto y rebota directo contra mis piernas.
Pateo el suelo con rabia.
Miro el maldito teléfono por quinta vez: nada.
Mi chófer se ha esfumado y no responde.
Voy a matarlo tan pronto tenga su carita a mi alcance.
— Maldita sea.
Escupo las palabras al teléfono, botándolo dentro de mi bolso.
— Hijo de puta. Vas a pagar muy caro cada minuto de este maldito retraso.
Las luces del hotel a mis espaldas iluminan la noche.
La fiesta del penthouse es una basura.
Idiotas corrientes y aburridos.
Perras plásticas, falsas y complacientes.
Bajé buscando aire, distancia y control.
Ahora esto.
El agua helada ya empapa mi cabello, resbala por mi cuello y se filtra bajo el vestido pegándolo a mi cuerpo como una segunda piel.
El frío me eriza la piel, pero la furia me quema por dentro.
Estoy atrapada, empapada y molesta.
Tres de la mañana.
El agua golpea el asfalto y rebota directo contra mis piernas.
Pateo el suelo con rabia.
Miro el maldito teléfono por quinta vez: nada.
Mi chófer se ha esfumado y no responde.
Voy a matarlo tan pronto tenga su carita a mi alcance.
— Maldita sea.
Escupo las palabras al teléfono, botándolo dentro de mi bolso.
— Hijo de puta. Vas a pagar muy caro cada minuto de este maldito retraso.
Las luces del hotel a mis espaldas iluminan la noche.
La fiesta del penthouse es una basura.
Idiotas corrientes y aburridos.
Perras plásticas, falsas y complacientes.
Bajé buscando aire, distancia y control.
Ahora esto.
El agua helada ya empapa mi cabello, resbala por mi cuello y se filtra bajo el vestido pegándolo a mi cuerpo como una segunda piel.
El frío me eriza la piel, pero la furia me quema por dentro.
Estoy atrapada, empapada y molesta.
Maldigo, un siseo visceral que la tormenta se traga.
Tres de la mañana.
El agua golpea el asfalto y rebota directo contra mis piernas.
Pateo el suelo con rabia.
Miro el maldito teléfono por quinta vez: nada.
Mi chófer se ha esfumado y no responde.
Voy a matarlo tan pronto tenga su carita a mi alcance.
— Maldita sea.
Escupo las palabras al teléfono, botándolo dentro de mi bolso.
— Hijo de puta. Vas a pagar muy caro cada minuto de este maldito retraso.
Las luces del hotel a mis espaldas iluminan la noche.
La fiesta del penthouse es una basura.
Idiotas corrientes y aburridos.
Perras plásticas, falsas y complacientes.
Bajé buscando aire, distancia y control.
Ahora esto.
El agua helada ya empapa mi cabello, resbala por mi cuello y se filtra bajo el vestido pegándolo a mi cuerpo como una segunda piel.
El frío me eriza la piel, pero la furia me quema por dentro.
Estoy atrapada, empapada y molesta.
Tipo
Individual
Líneas
Cualquier línea
Estado
Disponible