El aroma a jazmin, combiando con el tinteo de las cucharas de plata contra la porclena dentro del gran jardin harían olvidar a cualquiera que se encuentran en el reino mas lujoso y custodiado, Aurelia.
-El té no está mal, de hecho me gusta bastante, solo que hay un pequeño tema...
*La seda del traje rozaba con una suavidad incomoda mi piel, tanto que mi mano no paraba de acomodar esa parte del traje una y otra vez. Un contraste evidente comparado a las herramientas de cerrajeria fina que llevaba bajo el forro de la manga izquierda*
-Te dije que queria una armadura de caballero, o de escolta real, no un traje real...¿de que te ries?
-El té no está mal, de hecho me gusta bastante, solo que hay un pequeño tema...
*La seda del traje rozaba con una suavidad incomoda mi piel, tanto que mi mano no paraba de acomodar esa parte del traje una y otra vez. Un contraste evidente comparado a las herramientas de cerrajeria fina que llevaba bajo el forro de la manga izquierda*
-Te dije que queria una armadura de caballero, o de escolta real, no un traje real...¿de que te ries?
El aroma a jazmin, combiando con el tinteo de las cucharas de plata contra la porclena dentro del gran jardin harían olvidar a cualquiera que se encuentran en el reino mas lujoso y custodiado, Aurelia.
-El té no está mal, de hecho me gusta bastante, solo que hay un pequeño tema...
*La seda del traje rozaba con una suavidad incomoda mi piel, tanto que mi mano no paraba de acomodar esa parte del traje una y otra vez. Un contraste evidente comparado a las herramientas de cerrajeria fina que llevaba bajo el forro de la manga izquierda*
-Te dije que queria una armadura de caballero, o de escolta real, no un traje real...¿de que te ries?