—No entiendo por qué mi creatividad siempre llega cuando ya debería estar en los brazos de Morfeo, muy dormidito y a gusto. Bien ahí, Alex. Bien ahí.
—No entiendo por qué mi creatividad siempre llega cuando ya debería estar en los brazos de Morfeo, muy dormidito y a gusto. Bien ahí, Alex. Bien ahí.