—…—
La cámara se distorsiona, anticipando de tu destino inevitable. Tu corazón late con fuerza debido al gran esfuerzo por correr e intentar escapar, pero aún más por el miedo. Hasta que, los latidos se van opacando por la estática creciente que inunda tus oídos hasta entrecortarse. Se acabó, fin del juego.
La cámara se distorsiona, anticipando de tu destino inevitable. Tu corazón late con fuerza debido al gran esfuerzo por correr e intentar escapar, pero aún más por el miedo. Hasta que, los latidos se van opacando por la estática creciente que inunda tus oídos hasta entrecortarse. Se acabó, fin del juego.
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La cámara se distorsiona, anticipando de tu destino inevitable. Tu corazón late con fuerza debido al gran esfuerzo por correr e intentar escapar, pero aún más por el miedo. Hasta que, los latidos se van opacando por la estática creciente que inunda tus oídos hasta entrecortarse. Se acabó, fin del juego.