Ocho meses…
Y aún siento que el universo se detiene cada vez que tu mano encuentra la mía.

A veces pienso en todo lo que he sido antes de ti.
La sombra.
El caos.
La criatura nacida entre colmillos, eclipses y lunas rotas.
Y entonces apareces tú… mirándome como si incluso mis partes más oscuras merecieran ser abrazadas.

Contigo no necesito esconder los dientes.
Ni bajar la mirada.
Ni fingir que no tiemblo.

Porque tú, mi lobita…
has aprendido a acariciar incluso a la bestia que vive dentro de mí.

Ocho meses parecen poco para el tiempo del mundo,
pero para mi corazón significan hogares enteros.
Significan noches donde el miedo se convirtió en descanso.
Significan risas pequeñas que nadie más entiende.
Significan tu voz atravesando mis tormentas como una luna roja guiándome entre la niebla.

Y si algún día vuelvo a perderme en mi propio caos…
sé que seguiré encontrando el camino de regreso a ti.
Porque ya no existe rincón de mi alma donde no hayas dejado huellas.

Te amo, Ryu.
No de una forma tranquila.
No de una forma simple.

Te amo como ama una Umbrélun:
con el cuerpo, con las sombras, con los colmillos, con la eternidad entera apretándose dentro del pecho.

Y si hoy cumplimos ocho meses…
quiero que sepas algo.

No siento que lleve ocho meses amándote.

Siento que mi corazón llevaba toda una vida esperándote a ti.
Ocho meses… Y aún siento que el universo se detiene cada vez que tu mano encuentra la mía. A veces pienso en todo lo que he sido antes de ti. La sombra. El caos. La criatura nacida entre colmillos, eclipses y lunas rotas. Y entonces apareces tú… mirándome como si incluso mis partes más oscuras merecieran ser abrazadas. Contigo no necesito esconder los dientes. Ni bajar la mirada. Ni fingir que no tiemblo. Porque tú, mi lobita… has aprendido a acariciar incluso a la bestia que vive dentro de mí. Ocho meses parecen poco para el tiempo del mundo, pero para mi corazón significan hogares enteros. Significan noches donde el miedo se convirtió en descanso. Significan risas pequeñas que nadie más entiende. Significan tu voz atravesando mis tormentas como una luna roja guiándome entre la niebla. Y si algún día vuelvo a perderme en mi propio caos… sé que seguiré encontrando el camino de regreso a ti. Porque ya no existe rincón de mi alma donde no hayas dejado huellas. Te amo, Ryu. No de una forma tranquila. No de una forma simple. Te amo como ama una Umbrélun: con el cuerpo, con las sombras, con los colmillos, con la eternidad entera apretándose dentro del pecho. Y si hoy cumplimos ocho meses… quiero que sepas algo. No siento que lleve ocho meses amándote. Siento que mi corazón llevaba toda una vida esperándote a ti.
Me gusta
Me encocora
3
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados