Los años no transcurren en el vacío; cada paso es un rastro. Entre vivencias y encuentros, la vida va tejiendo fragmentos imborrables en nuestra piel.
Sean luces o sombras, todo lo que llega decide quedarse para siempre en lo que somos.
Sean luces o sombras, todo lo que llega decide quedarse para siempre en lo que somos.
Los años no transcurren en el vacío; cada paso es un rastro. Entre vivencias y encuentros, la vida va tejiendo fragmentos imborrables en nuestra piel.
Sean luces o sombras, todo lo que llega decide quedarse para siempre en lo que somos.