― Las últimas ascuas de la flama que, hace ayeres, todo esto consumió, hoy clama por descansar donde la gloria de la batalla la hizo arder con inigualable incadescencia.
Y estos huesos viejos, este cuerpo roto y abatido por el tiempo, ¿qué pueden hacer, sino entregarse a los caprichos de la nostalgia?
Y estos huesos viejos, este cuerpo roto y abatido por el tiempo, ¿qué pueden hacer, sino entregarse a los caprichos de la nostalgia?
― Las últimas ascuas de la flama que, hace ayeres, todo esto consumió, hoy clama por descansar donde la gloria de la batalla la hizo arder con inigualable incadescencia.
Y estos huesos viejos, este cuerpo roto y abatido por el tiempo, ¿qué pueden hacer, sino entregarse a los caprichos de la nostalgia?