A pesar de tener ya un hogar, un sitio seguro donde descansar, una casa donde nadie mas que ellos podían entrar, Dean no puede dejar atrás costumbres adquiridas desde que era un simple crio.

Seguía durmiendo con la pistola bajo la almohada. Desde que estaba Hope con él la colocaba todas las noches allí, pero sus brazos rodeaban el cuerpo de la tribrida. Ahora, con su ausencia en el bunker, su mano diestra volvía a colarse bajo la almohada y sus dedos se cerraban sobre la empuñadura lisa y fría del arma.
Después de toda una vida confiando en aquel "seguro", seguía ayudándole a conciliar el sueño, las pocas horas que conseguía dormir.

Aquella mañana Sam irrumpe en su cuarto y sabiendo lo que ocurriría, alza las manos identificándose.


— ¿Sam? ¿Qué coño se quema ahora?
A pesar de tener ya un hogar, un sitio seguro donde descansar, una casa donde nadie mas que ellos podían entrar, Dean no puede dejar atrás costumbres adquiridas desde que era un simple crio. Seguía durmiendo con la pistola bajo la almohada. Desde que estaba Hope con él la colocaba todas las noches allí, pero sus brazos rodeaban el cuerpo de la tribrida. Ahora, con su ausencia en el bunker, su mano diestra volvía a colarse bajo la almohada y sus dedos se cerraban sobre la empuñadura lisa y fría del arma. Después de toda una vida confiando en aquel "seguro", seguía ayudándole a conciliar el sueño, las pocas horas que conseguía dormir. Aquella mañana Sam irrumpe en su cuarto y sabiendo lo que ocurriría, alza las manos identificándose. — ¿Sam? ¿Qué coño se quema ahora?
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