—Mírame bien. Soy la viva imagen de la perfección médica —alardeó, chasqueando la lengua con diversión—. Por supuesto que habría sido magnífica en esto, pero mis honorarios serían exclusivos. Que alguien tan hermosa te tome la temperatura te costaría mínimo medio millón de yenes la consulta. (?)
—Mírame bien. Soy la viva imagen de la perfección médica —alardeó, chasqueando la lengua con diversión—. Por supuesto que habría sido magnífica en esto, pero mis honorarios serían exclusivos. Que alguien tan hermosa te tome la temperatura te costaría mínimo medio millón de yenes la consulta. (?)