CAZA

Cae la noche… y conmigo desciende el juicio.
Las ciudades duermen, ignorantes,
mientras mis alas rasgan el silencio
como un presagio que nadie comprende.
Huelo el miedo antes de que exista,
lo saboreo en el latido torpe
de quienes creen poder esconderse
de lo inevitable.
No corro. No persigo.
La caza… viene a mí.
Sus pasos vacilan,
sus almas gritan antes que sus bocas,
y en ese instante —tan frágil—
decido si merecen desaparecer.
No es hambre lo que me guía,
ni crueldad… aunque así lo nombren.
Es orden. Es propósito.
Es la dulce armonía de un mundo corregido.
Mis alas cubren la luna,
y por un segundo… todo queda en sombras.
Ahí es cuando entienden.
No hay escape del cielo que cae.
CAZA Cae la noche… y conmigo desciende el juicio. Las ciudades duermen, ignorantes, mientras mis alas rasgan el silencio como un presagio que nadie comprende. Huelo el miedo antes de que exista, lo saboreo en el latido torpe de quienes creen poder esconderse de lo inevitable. No corro. No persigo. La caza… viene a mí. Sus pasos vacilan, sus almas gritan antes que sus bocas, y en ese instante —tan frágil— decido si merecen desaparecer. No es hambre lo que me guía, ni crueldad… aunque así lo nombren. Es orden. Es propósito. Es la dulce armonía de un mundo corregido. Mis alas cubren la luna, y por un segundo… todo queda en sombras. Ahí es cuando entienden. No hay escape del cielo que cae.
Me gusta
Me encocora
3
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados