Algunas calles no cambian.
Boticas que hoy sirven café.
Tabernas que ahora enseñan ropa tras cristales.
La piedra sigue gastada pero es la misma.
Hay casas que aún mantienen la esencia de las almas antiguas que no desaparecieron.
Y estas calles...
Estas calles…
donde el eco de los cascos de los caballos murió hace siglos. Aún puedo oírlos.
Hay algo en el aire y puedo percibirlo.
Sombras de gente corriendo con antorchas.
No es cosa mía, es como si estas calles lo siguieran teniendo encima.
Boticas que hoy sirven café.
Tabernas que ahora enseñan ropa tras cristales.
La piedra sigue gastada pero es la misma.
Hay casas que aún mantienen la esencia de las almas antiguas que no desaparecieron.
Y estas calles...
Estas calles…
donde el eco de los cascos de los caballos murió hace siglos. Aún puedo oírlos.
Hay algo en el aire y puedo percibirlo.
Sombras de gente corriendo con antorchas.
No es cosa mía, es como si estas calles lo siguieran teniendo encima.
Algunas calles no cambian.
Boticas que hoy sirven café.
Tabernas que ahora enseñan ropa tras cristales.
La piedra sigue gastada pero es la misma.
Hay casas que aún mantienen la esencia de las almas antiguas que no desaparecieron.
Y estas calles...
Estas calles…
donde el eco de los cascos de los caballos murió hace siglos. Aún puedo oírlos.
Hay algo en el aire y puedo percibirlo.
Sombras de gente corriendo con antorchas.
No es cosa mía, es como si estas calles lo siguieran teniendo encima.