Desde uno de los balcones más altos de Ciudad Pentagrama, Lucifer Morningstar permanecía inmóvil, con los brazos apoyados sobre la barandilla ennegrecida mientras contemplaba el caos eterno de la ciudad bajo sus pies.
Las luces rojas parpadeaban a lo lejos, los gritos se mezclaban con risas y sirenas distorsionadas, pero nada de eso lograba distraerlo de sus propios pensamientos.
Todo lo que salió mal.
Su reino fracturado. Su ausencia. Los errores acumulados durante siglos. Las decisiones tomadas con orgullo, con miedo... y las personas que perdió por no saber sostenerlas cuando aún estaban cerca.
Bajó la mirada, viendo el vacío bajo el balcón como si esperara encontrar respuestas en la caída.
Una exhalación lenta escapó de sus labios.
Entonces, casi sin darse cuenta, empezó a tararear una melodía antigua. Suave al principio, quebrada por el tiempo. Una canción que no había pronunciado en años.
La misma tonada que alguna vez le dedicó a Alastor.
Su voz fue creciendo poco a poco, cálida y melancólica, flotando entre los edificios como un recuerdo que se negaba a morir. Cada nota llevaba algo de burla elegante, de romance torcido, de una época en la que ambos fingían que nada podía destruirlos.
Lucifer cerró los ojos mientras cantaba, dejando que la música llenara el silencio que el orgullo había dejado atrás.

—Qué irónico...

murmuró al terminar la canción, con una sonrisa triste.

-De todo lo que olvidé... tu canción fue lo único que volvió conmigo.

El viento agitó su cabello y se llevó las últimas notas por la ciudad, como si buscara al único demonio capaz de reconocerlas.

https://music.youtube.com/watch?v=Iz0m4R-UV0s&si=IRtYp9VCGOFK-uPD
Desde uno de los balcones más altos de Ciudad Pentagrama, Lucifer Morningstar permanecía inmóvil, con los brazos apoyados sobre la barandilla ennegrecida mientras contemplaba el caos eterno de la ciudad bajo sus pies. Las luces rojas parpadeaban a lo lejos, los gritos se mezclaban con risas y sirenas distorsionadas, pero nada de eso lograba distraerlo de sus propios pensamientos. Todo lo que salió mal. Su reino fracturado. Su ausencia. Los errores acumulados durante siglos. Las decisiones tomadas con orgullo, con miedo... y las personas que perdió por no saber sostenerlas cuando aún estaban cerca. Bajó la mirada, viendo el vacío bajo el balcón como si esperara encontrar respuestas en la caída. Una exhalación lenta escapó de sus labios. Entonces, casi sin darse cuenta, empezó a tararear una melodía antigua. Suave al principio, quebrada por el tiempo. Una canción que no había pronunciado en años. La misma tonada que alguna vez le dedicó a Alastor. Su voz fue creciendo poco a poco, cálida y melancólica, flotando entre los edificios como un recuerdo que se negaba a morir. Cada nota llevaba algo de burla elegante, de romance torcido, de una época en la que ambos fingían que nada podía destruirlos. Lucifer cerró los ojos mientras cantaba, dejando que la música llenara el silencio que el orgullo había dejado atrás. —Qué irónico... murmuró al terminar la canción, con una sonrisa triste. -De todo lo que olvidé... tu canción fue lo único que volvió conmigo. El viento agitó su cabello y se llevó las últimas notas por la ciudad, como si buscara al único demonio capaz de reconocerlas. https://music.youtube.com/watch?v=Iz0m4R-UV0s&si=IRtYp9VCGOFK-uPD
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