Probar la comida de otros es esencial.
En un solo bocado descubres sabores más profundos, equilibrios más honestos o técnicas que nunca se te habían ocurrido. Duele un poco aceptar que todavía te falta tanto por aprender, pero esa sensación es la que te impulsa a mejorar.
Cada plato ajeno es una lección que ningún libro te dará. Por eso sigo probando. Aunque me haga sentir que aún no soy suficiente. Porque solo así podré cocinar algo que realmente valga la pena.
Probar la comida de otros es esencial. En un solo bocado descubres sabores más profundos, equilibrios más honestos o técnicas que nunca se te habían ocurrido. Duele un poco aceptar que todavía te falta tanto por aprender, pero esa sensación es la que te impulsa a mejorar. Cada plato ajeno es una lección que ningún libro te dará. Por eso sigo probando. Aunque me haga sentir que aún no soy suficiente. Porque solo así podré cocinar algo que realmente valga la pena.
Me gusta
Me encocora
5
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados