El castigo por su mal comportamiento se extiende con la enorme correa de metal cargada sobre su cuerpo. El vestigio de la burla y desobediencia increpada sobre su rostro no refleja pena, emite victoria.
No gruñe, no se mueve
no señala, no hay queja.
No gruñe, no se mueve
no señala, no hay queja.
El castigo por su mal comportamiento se extiende con la enorme correa de metal cargada sobre su cuerpo. El vestigio de la burla y desobediencia increpada sobre su rostro no refleja pena, emite victoria.
No gruñe, no se mueve
no señala, no hay queja.