Claramente le pusieron una paliza por ser un mal educado frente a su majestad. Muy demonio y todo pero no había tenido oportunidad con esos mayordomos vestidos de blanco. Era otra lección más en su lista de cosas por las cuales vengarse cuando ya fuera un demonio adulto hecho y derecho.
La reina observó al chico. Conocía todos los rumores que decían de él y vió una oportunidad en ese desorden. Si Inglaterra estaba en planes de obtener aquellas muñecas bizarras como armas, ¿Porqué no tener a un demonio también?
La señora se sentó junto al chico y le tomó de la mano como si fuera una abuela a su nieto. Akashi se puso alerta, no se movió en absoluto por las miradas de aquellos hombres pero estaba dispuesto a atacarla si se sentia en peligro.
Ella no sabía exactamente de la naturaleza del chico, pero estaba segura que tenía un cuerpo peculiar. Después de todo, jamás había visto colmillos tan grandes.
— Querido niño — Le diría con la mayor gentileza de todas:— ¿Puedes decirme lo que eres? —.
¿Debía? ¿Podía? Su padre jamás le decía a las personas que era un demonio ¿Era válido decirlo? ¿No habría consecuencias? O quizá.... ¿Podría formar un contrato justo ahí? No, no quería contratos, su intuición le decía que nada bueno saldría de ello.
— No pareces una persona común. He escuchado que incluso haz doblado el acero de las rejas de tu ventana — El chico no sabía que hacer, quizá podría alejarse como típico adolescente haciendo rabieta y ya, pero seguro iba a recibir un castigo o peor aún, ser hechado a la calle o ejecutado.
¿Qué debía hacer?
La reina observó al chico. Conocía todos los rumores que decían de él y vió una oportunidad en ese desorden. Si Inglaterra estaba en planes de obtener aquellas muñecas bizarras como armas, ¿Porqué no tener a un demonio también?
La señora se sentó junto al chico y le tomó de la mano como si fuera una abuela a su nieto. Akashi se puso alerta, no se movió en absoluto por las miradas de aquellos hombres pero estaba dispuesto a atacarla si se sentia en peligro.
Ella no sabía exactamente de la naturaleza del chico, pero estaba segura que tenía un cuerpo peculiar. Después de todo, jamás había visto colmillos tan grandes.
— Querido niño — Le diría con la mayor gentileza de todas:— ¿Puedes decirme lo que eres? —.
¿Debía? ¿Podía? Su padre jamás le decía a las personas que era un demonio ¿Era válido decirlo? ¿No habría consecuencias? O quizá.... ¿Podría formar un contrato justo ahí? No, no quería contratos, su intuición le decía que nada bueno saldría de ello.
— No pareces una persona común. He escuchado que incluso haz doblado el acero de las rejas de tu ventana — El chico no sabía que hacer, quizá podría alejarse como típico adolescente haciendo rabieta y ya, pero seguro iba a recibir un castigo o peor aún, ser hechado a la calle o ejecutado.
¿Qué debía hacer?
🥀 Claramente le pusieron una paliza por ser un mal educado frente a su majestad. Muy demonio y todo pero no había tenido oportunidad con esos mayordomos vestidos de blanco. Era otra lección más en su lista de cosas por las cuales vengarse cuando ya fuera un demonio adulto hecho y derecho.
La reina observó al chico. Conocía todos los rumores que decían de él y vió una oportunidad en ese desorden. Si Inglaterra estaba en planes de obtener aquellas muñecas bizarras como armas, ¿Porqué no tener a un demonio también?
La señora se sentó junto al chico y le tomó de la mano como si fuera una abuela a su nieto. Akashi se puso alerta, no se movió en absoluto por las miradas de aquellos hombres pero estaba dispuesto a atacarla si se sentia en peligro.
Ella no sabía exactamente de la naturaleza del chico, pero estaba segura que tenía un cuerpo peculiar. Después de todo, jamás había visto colmillos tan grandes.
— Querido niño — Le diría con la mayor gentileza de todas:— ¿Puedes decirme lo que eres? —.
¿Debía? ¿Podía? Su padre jamás le decía a las personas que era un demonio ¿Era válido decirlo? ¿No habría consecuencias? O quizá.... ¿Podría formar un contrato justo ahí? No, no quería contratos, su intuición le decía que nada bueno saldría de ello.
— No pareces una persona común. He escuchado que incluso haz doblado el acero de las rejas de tu ventana — El chico no sabía que hacer, quizá podría alejarse como típico adolescente haciendo rabieta y ya, pero seguro iba a recibir un castigo o peor aún, ser hechado a la calle o ejecutado.
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