Me di cuenta que no, no podía seguir con lo mismo.
Qué mis atenciones estaban en direcciones equivocadas, solo por querer sentir algo.
Fue el aburrimiento o la soledad, que me hacía cambiar de dirección a lugares donde no pertenecía.
Poco a poco mi corazón me fue guiando, como a un sutil silencio pero con sensaciones cómodas sin ser conocidas.
Abrí mi corazón, para después volver a cerrarlo y darme cuenta que alejarme estaba bien.
Abrí mis ojos a un mundo verdadero del cual nunca iba a poder huir, porque vivía en mi.
Y fui, camine, me prepare y perteneci a mi misma huella, mismo pisar, sin preguntar nada más, solo aceptar lo que es, lo que fue y lo que será.
Qué mis atenciones estaban en direcciones equivocadas, solo por querer sentir algo.
Fue el aburrimiento o la soledad, que me hacía cambiar de dirección a lugares donde no pertenecía.
Poco a poco mi corazón me fue guiando, como a un sutil silencio pero con sensaciones cómodas sin ser conocidas.
Abrí mi corazón, para después volver a cerrarlo y darme cuenta que alejarme estaba bien.
Abrí mis ojos a un mundo verdadero del cual nunca iba a poder huir, porque vivía en mi.
Y fui, camine, me prepare y perteneci a mi misma huella, mismo pisar, sin preguntar nada más, solo aceptar lo que es, lo que fue y lo que será.
Me di cuenta que no, no podía seguir con lo mismo.
Qué mis atenciones estaban en direcciones equivocadas, solo por querer sentir algo.
Fue el aburrimiento o la soledad, que me hacía cambiar de dirección a lugares donde no pertenecía.
Poco a poco mi corazón me fue guiando, como a un sutil silencio pero con sensaciones cómodas sin ser conocidas.
Abrí mi corazón, para después volver a cerrarlo y darme cuenta que alejarme estaba bien.
Abrí mis ojos a un mundo verdadero del cual nunca iba a poder huir, porque vivía en mi.
Y fui, camine, me prepare y perteneci a mi misma huella, mismo pisar, sin preguntar nada más, solo aceptar lo que es, lo que fue y lo que será.