¿Cómo transcurría la emocionante noche de sábado de Hiruma?
Con los último preparativos de un baño antipulgas para el escurridizo Cerberus, su perro.
Hoy los bocadillos habituales, los favoritos del can, no habían surtido la efectividad de siempre para atraerlo y atraparlo, pero Hiruma lo había acabado capturando de todos modos y sosteniéndolo prácticamente a la altura de su rostro.
── Tu cita semanal con el jabón y el agua es inevitable, Cerberus. Eres muy astuto, pero lo mejor será no resistirte si sabes lo que te conviene, pequeña alimaña ──jamás admitiría el afecto vertido en ese mote para con otro ser vivo, pero ahí estaba. Hiruma a veces también podía ser eso.
Con los último preparativos de un baño antipulgas para el escurridizo Cerberus, su perro.
Hoy los bocadillos habituales, los favoritos del can, no habían surtido la efectividad de siempre para atraerlo y atraparlo, pero Hiruma lo había acabado capturando de todos modos y sosteniéndolo prácticamente a la altura de su rostro.
── Tu cita semanal con el jabón y el agua es inevitable, Cerberus. Eres muy astuto, pero lo mejor será no resistirte si sabes lo que te conviene, pequeña alimaña ──jamás admitiría el afecto vertido en ese mote para con otro ser vivo, pero ahí estaba. Hiruma a veces también podía ser eso.
¿Cómo transcurría la emocionante noche de sábado de Hiruma?
Con los último preparativos de un baño antipulgas para el escurridizo Cerberus, su perro.
Hoy los bocadillos habituales, los favoritos del can, no habían surtido la efectividad de siempre para atraerlo y atraparlo, pero Hiruma lo había acabado capturando de todos modos y sosteniéndolo prácticamente a la altura de su rostro.
── Tu cita semanal con el jabón y el agua es inevitable, Cerberus. Eres muy astuto, pero lo mejor será no resistirte si sabes lo que te conviene, pequeña alimaña ──jamás admitiría el afecto vertido en ese mote para con otro ser vivo, pero ahí estaba. Hiruma a veces también podía ser eso.
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