──── Qué estúpida fui al destruir esa tienda de ropa; aunque ya no soportaba al gerente, que no hacía más que rogar por su vida. Espero que en esta ciudad llamada Saitama encuentre ese hermoso vestido color carmesí que vi en aquel sitio, y tal vez no convierta este lugar en un cementerio.
──── Qué estúpida fui al destruir esa tienda de ropa; aunque ya no soportaba al gerente, que no hacía más que rogar por su vida. Espero que en esta ciudad llamada Saitama encuentre ese hermoso vestido color carmesí que vi en aquel sitio, y tal vez no convierta este lugar en un cementerio.