—Es extraño. Normalmente llenas el espacio con tus saltos incesantes, pero hoy pareces haber encontrado una quietud que no te conocía. Resulta casi inquietante verte así.—
*Mantenía mi mirada gélida fija en ella, acariciándola con suavidad, notando cómo sus orejas reaccionaban a mi presencia en un gesto casi imperceptible.*
*Mantenía mi mirada gélida fija en ella, acariciándola con suavidad, notando cómo sus orejas reaccionaban a mi presencia en un gesto casi imperceptible.*
—Es extraño. Normalmente llenas el espacio con tus saltos incesantes, pero hoy pareces haber encontrado una quietud que no te conocía. Resulta casi inquietante verte así.—
*Mantenía mi mirada gélida fija en ella, acariciándola con suavidad, notando cómo sus orejas reaccionaban a mi presencia en un gesto casi imperceptible.*