— Al parecer ya no queda nada que salvar...
Su mirada se mantuvo fija, tranquila, sin rastro de duda… como si ya hubiese aceptado esa idea hace mucho tiempo.
Su mirada se mantuvo fija, tranquila, sin rastro de duda… como si ya hubiese aceptado esa idea hace mucho tiempo.
— Al parecer ya no queda nada que salvar...
Su mirada se mantuvo fija, tranquila, sin rastro de duda… como si ya hubiese aceptado esa idea hace mucho tiempo.