No claudiques, guerrero, ni aun cercado de espanto, ni cuando el horizonte se vista de alquitrán.
Acércame tu acero y lo haré brillar.
No claudiques, guerrero, ni aun cercado de espanto, ni cuando el horizonte se vista de alquitrán. Acércame tu acero y lo haré brillar.
Me gusta
Me encocora
Me endiabla
6
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados