-La cabeza aun goteaba cuando Vharkhul Braknak la dejo caer entre el monton de craneos que adornaban su campamento. El Ogro solto una carcajada grave que resono entre las rocas, Sus enormes hombros estaban cubiertos de cicatrices viejas, trofeos de siglos de guerra, pero ninguna de ellas habia logrado detenerlo jamas. Para Vharkhul, cada batalla era importante, todos sus guerreros fueron un alimento poderoso para su cuerpo, cada uno enseñandole nuevas tecnicas, nuevos trucos, que tomar para si mismo-
-Se sento sobre una piedra enegrecida por el fuego, apoyando su enorme hacha contra el suelo. Sus ojos pequeños y brillantes recorrieron el lugar, con una mirada de divercion salvaje. Siempre habia otro enemigo.. otro campeon convencido de que podria derribarlo, dejo por unos instantes que su rostro mostraba sus sentimientos, una sonrisa torcida aparecio entre sus colmillos-
-Porque la guerra no era lo unico que hacia arder su sangre. En este mundo tambien existian placeres distintos a la sangre y el acero.. y Vharkhul disfrutaba perseguirlos con la misma instensidad brutal que un combate a muerte-
"No te ocultes.. huelo tu miedo.. sabandija."
-Se sento sobre una piedra enegrecida por el fuego, apoyando su enorme hacha contra el suelo. Sus ojos pequeños y brillantes recorrieron el lugar, con una mirada de divercion salvaje. Siempre habia otro enemigo.. otro campeon convencido de que podria derribarlo, dejo por unos instantes que su rostro mostraba sus sentimientos, una sonrisa torcida aparecio entre sus colmillos-
-Porque la guerra no era lo unico que hacia arder su sangre. En este mundo tambien existian placeres distintos a la sangre y el acero.. y Vharkhul disfrutaba perseguirlos con la misma instensidad brutal que un combate a muerte-
"No te ocultes.. huelo tu miedo.. sabandija."
-La cabeza aun goteaba cuando Vharkhul Braknak la dejo caer entre el monton de craneos que adornaban su campamento. El Ogro solto una carcajada grave que resono entre las rocas, Sus enormes hombros estaban cubiertos de cicatrices viejas, trofeos de siglos de guerra, pero ninguna de ellas habia logrado detenerlo jamas. Para Vharkhul, cada batalla era importante, todos sus guerreros fueron un alimento poderoso para su cuerpo, cada uno enseñandole nuevas tecnicas, nuevos trucos, que tomar para si mismo-
-Se sento sobre una piedra enegrecida por el fuego, apoyando su enorme hacha contra el suelo. Sus ojos pequeños y brillantes recorrieron el lugar, con una mirada de divercion salvaje. Siempre habia otro enemigo.. otro campeon convencido de que podria derribarlo, dejo por unos instantes que su rostro mostraba sus sentimientos, una sonrisa torcida aparecio entre sus colmillos-
-Porque la guerra no era lo unico que hacia arder su sangre. En este mundo tambien existian placeres distintos a la sangre y el acero.. y Vharkhul disfrutaba perseguirlos con la misma instensidad brutal que un combate a muerte-
"No te ocultes.. huelo tu miedo.. sabandija."