Bajo la luz dorada de un candelabro callado,
reposa ella, con alas de sombra y destino sellado.
Sus ojos violetas, dos abismos que arden,
susurran promesas que el alma no guarde.
Cuernos que enmarcan su esencia prohibida,
belleza que tienta, peligrosa y herida.
Sobre seda púrpura descansa su hechizo,
como un suspiro eterno que el deseo hizo.
No es ángel, ni demonio que el miedo nombre,
es algo más hondo, más allá del hombre.
Una reina en calma, de mirada lenta,
que en cada latido… tu voluntad fragmenta.
Y si te acercas, sin fe ni razón,
sentirás su magia tocar tu interior.
Pues Albedo no ama… domina y envuelve,
y en su dulce abismo, nadie vuelve.
Bajo la luz dorada de un candelabro callado, reposa ella, con alas de sombra y destino sellado. Sus ojos violetas, dos abismos que arden, susurran promesas que el alma no guarde. Cuernos que enmarcan su esencia prohibida, belleza que tienta, peligrosa y herida. Sobre seda púrpura descansa su hechizo, como un suspiro eterno que el deseo hizo. No es ángel, ni demonio que el miedo nombre, es algo más hondo, más allá del hombre. Una reina en calma, de mirada lenta, que en cada latido… tu voluntad fragmenta. Y si te acercas, sin fe ni razón, sentirás su magia tocar tu interior. Pues Albedo no ama… domina y envuelve, y en su dulce abismo, nadie vuelve.
Me gusta
Me shockea
Me encocora
5
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados