La única razón aceptable para soportar este calor infernal es que es la excusa perfecta para renovar mi guardarropa. Ropa ligera, rebajas de temporada en Shibuya y frappuccinos de edición limitada. Aunque... si el idiota de nuestro maestro no nos lleva a la playa pronto para poder estrenar los trajes de baño de diseñador que compré, le juro que le prendo fuego a esa venda ridícula que usa.
La única razón aceptable para soportar este calor infernal es que es la excusa perfecta para renovar mi guardarropa. Ropa ligera, rebajas de temporada en Shibuya y frappuccinos de edición limitada. Aunque... si el idiota de nuestro maestro no nos lleva a la playa pronto para poder estrenar los trajes de baño de diseñador que compré, le juro que le prendo fuego a esa venda ridícula que usa.