-Ryuji permanecía detrás de la barra, con la luz cálida del lugar reflejándose en el frasco de cristal que mantenía presionado contra la barra, como si la tapa fuera a abrirse sola. El líquido rojo en su interior parecía demasiado denso para ser algo común, deslizándose lentamente contra el vidrio cuando lo inclinaba apenas, arremolinándose en el interior, su mirada estaba fija en él, seria, concentrada, como si analizara algo más profundo que una simple bebida. Sus dedos recorrieron el borde del frasco con cuidado antes de acercarlo un poco más al centro de la barra-
Este tipo de mezcla no se consigue fácilmente… requiere tiempo, precisión… y algo más difícil de encontrar que los ingredientes correctos…. Sangre de dragón…
-Se inclinó ligeramente hacia adelante, apoyando el codo sobre la barra mientras hacía girar el frasco con suavidad, dejando que la luz resaltara ese tono rojizo casi hipnótico. Su expresión no cambiaba, manteniéndose igual de seria mientras hablaba, como si cada palabra tuviera peso real. Pero entonces, casi imperceptiblemente, una leve sonrisa comenzó a aparecer en su rostro, reincorporando su torso para reír frente a aquella persona que estaba frente a él-
¡Nah! Estoy bromeando, es un brandy que hice yo mismo, el brandy especial del Kurogane’s Bar
Este tipo de mezcla no se consigue fácilmente… requiere tiempo, precisión… y algo más difícil de encontrar que los ingredientes correctos…. Sangre de dragón…
-Se inclinó ligeramente hacia adelante, apoyando el codo sobre la barra mientras hacía girar el frasco con suavidad, dejando que la luz resaltara ese tono rojizo casi hipnótico. Su expresión no cambiaba, manteniéndose igual de seria mientras hablaba, como si cada palabra tuviera peso real. Pero entonces, casi imperceptiblemente, una leve sonrisa comenzó a aparecer en su rostro, reincorporando su torso para reír frente a aquella persona que estaba frente a él-
¡Nah! Estoy bromeando, es un brandy que hice yo mismo, el brandy especial del Kurogane’s Bar
-Ryuji permanecía detrás de la barra, con la luz cálida del lugar reflejándose en el frasco de cristal que mantenía presionado contra la barra, como si la tapa fuera a abrirse sola. El líquido rojo en su interior parecía demasiado denso para ser algo común, deslizándose lentamente contra el vidrio cuando lo inclinaba apenas, arremolinándose en el interior, su mirada estaba fija en él, seria, concentrada, como si analizara algo más profundo que una simple bebida. Sus dedos recorrieron el borde del frasco con cuidado antes de acercarlo un poco más al centro de la barra-
Este tipo de mezcla no se consigue fácilmente… requiere tiempo, precisión… y algo más difícil de encontrar que los ingredientes correctos…. Sangre de dragón…
-Se inclinó ligeramente hacia adelante, apoyando el codo sobre la barra mientras hacía girar el frasco con suavidad, dejando que la luz resaltara ese tono rojizo casi hipnótico. Su expresión no cambiaba, manteniéndose igual de seria mientras hablaba, como si cada palabra tuviera peso real. Pero entonces, casi imperceptiblemente, una leve sonrisa comenzó a aparecer en su rostro, reincorporando su torso para reír frente a aquella persona que estaba frente a él-
¡Nah! Estoy bromeando, es un brandy que hice yo mismo, el brandy especial del Kurogane’s Bar