—Adoro el sabor de tu sangre… cariño… Podría beber de ti por toda la eternidad…
Murmuró contra su piel antes de apartarse apenas, dejando la marca de sus colmillos en su cuello.
—No te asustes… —susurró —También sé ser delicada.
Sus labios volverían hacia la zona afectada, más suaves esta vez, pasando por la marca con calma y limpiaría el rastro de sangre que salía de este con su lengua.
Murmuró contra su piel antes de apartarse apenas, dejando la marca de sus colmillos en su cuello.
—No te asustes… —susurró —También sé ser delicada.
Sus labios volverían hacia la zona afectada, más suaves esta vez, pasando por la marca con calma y limpiaría el rastro de sangre que salía de este con su lengua.
—Adoro el sabor de tu sangre… cariño… Podría beber de ti por toda la eternidad…
Murmuró contra su piel antes de apartarse apenas, dejando la marca de sus colmillos en su cuello.
—No te asustes… —susurró —También sé ser delicada.
Sus labios volverían hacia la zona afectada, más suaves esta vez, pasando por la marca con calma y limpiaría el rastro de sangre que salía de este con su lengua.