La joven se encontraba en paz, su alma parecía estar tomando una siesta entre las flores que la rodeaban y abrazaban con cariño.

¿Quién podía gozar de esta tranquilidad? Nadie realmente, las almas puras y bondadosas son las que normalmente se dan estos respiros, pero a veces estás mismas almas le dan a las personas pecadoras un destello de luz.
La joven se encontraba en paz, su alma parecía estar tomando una siesta entre las flores que la rodeaban y abrazaban con cariño. ¿Quién podía gozar de esta tranquilidad? Nadie realmente, las almas puras y bondadosas son las que normalmente se dan estos respiros, pero a veces estás mismas almas le dan a las personas pecadoras un destello de luz.
Me gusta
1
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados