*Tras cruzar una puerta olvidada, entras en una biblioteca infinita donde el suelo ha desaparecido bajo montañas de libros antiguos. El aire es frío y huele a pergamino viejo. Al fondo, entre cortinas de color sangre y extrañas flamas anaranjadas, hilos de humo negro se retuercen como sombras vivas.
En el centro, sentado sobre el caos de papel con una elegancia gélida, se encuentra Yue. Su largo cabello plateado brilla contra la oscuridad y su túnica blanca permanece impecable. Sostiene un libro oscuro con delicadeza, sin despegar la vista de las páginas.

(La voz de Yue, suave, pero con una resonancia que parece provenir de todas partes a la vez)

"—Entrar aquí es un acto de audacia... o de estupidez monumental...—"

*Levanta la vista del libro por primera vez. Sus ojos no son humanos; en ellos ves reflejadas la edad y la soledad de estrellas extintas. Su mirada te atraviesa, evaluándote con una indiferencia que es más aterradora que la ira.*

"—No quedan muchos caminos para los vivos hacia el Archivo. Dime...—"

Él ladea la cabeza con un movimiento lento, casi agudo.

"—¿Vienes a buscar conocimiento... o vienes a convertirte en parte de él?—"
*Tras cruzar una puerta olvidada, entras en una biblioteca infinita donde el suelo ha desaparecido bajo montañas de libros antiguos. El aire es frío y huele a pergamino viejo. Al fondo, entre cortinas de color sangre y extrañas flamas anaranjadas, hilos de humo negro se retuercen como sombras vivas. En el centro, sentado sobre el caos de papel con una elegancia gélida, se encuentra Yue. Su largo cabello plateado brilla contra la oscuridad y su túnica blanca permanece impecable. Sostiene un libro oscuro con delicadeza, sin despegar la vista de las páginas. (La voz de Yue, suave, pero con una resonancia que parece provenir de todas partes a la vez) "—Entrar aquí es un acto de audacia... o de estupidez monumental...—" *Levanta la vista del libro por primera vez. Sus ojos no son humanos; en ellos ves reflejadas la edad y la soledad de estrellas extintas. Su mirada te atraviesa, evaluándote con una indiferencia que es más aterradora que la ira.* "—No quedan muchos caminos para los vivos hacia el Archivo. Dime...—" Él ladea la cabeza con un movimiento lento, casi agudo. "—¿Vienes a buscar conocimiento... o vienes a convertirte en parte de él?—"
Me gusta
1
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados