((Escena cerrada. Referencia a https://ficrol.com/posts/361632 ))
Solo por una noche.
Solo por una noche —por menos de lo que duró aquella— dejaron las etiquetas de lado. Hubo confesiones: algunas, secretos ancestrales; otras, verdades crudas; otras más, fragmentos de pasados marcados por el dolor compartido.
Dejaron atrás, aunque fuera por un instante, todo aquello que los definía, para ser simplemente dos jóvenes: uno en espíritu y la otra en edad. Parecían cómplices de una travesura entre los largos pasillos de piedra, aferrándose a una adrenalina que, en algún momento, les fue arrebatada por las circunstancias que habían moldeado sus vidas.
Ambos se sintieron vulnerables entre palabras, miradas y gestos. Temían incluso de sí mismos, al descubrir emociones para las que aún no existía un nombre.
Aquella noche no fueron “el sanador” ni “su majestad”… Aquella noche fueron Kazuo y Elizabeth, sin miradas que juzgaran sus palabras o sus actos.
Pero lo triste de aquella historia era que la realidad siempre termina golpeando con fuerza. Sus mundos —y sus propios miedos— alzaban muros que parecían impenetrables. Y aun así… siempre existía la posibilidad de encontrar alguna grieta entre ellos.
𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉
Solo por una noche.
Solo por una noche —por menos de lo que duró aquella— dejaron las etiquetas de lado. Hubo confesiones: algunas, secretos ancestrales; otras, verdades crudas; otras más, fragmentos de pasados marcados por el dolor compartido.
Dejaron atrás, aunque fuera por un instante, todo aquello que los definía, para ser simplemente dos jóvenes: uno en espíritu y la otra en edad. Parecían cómplices de una travesura entre los largos pasillos de piedra, aferrándose a una adrenalina que, en algún momento, les fue arrebatada por las circunstancias que habían moldeado sus vidas.
Ambos se sintieron vulnerables entre palabras, miradas y gestos. Temían incluso de sí mismos, al descubrir emociones para las que aún no existía un nombre.
Aquella noche no fueron “el sanador” ni “su majestad”… Aquella noche fueron Kazuo y Elizabeth, sin miradas que juzgaran sus palabras o sus actos.
Pero lo triste de aquella historia era que la realidad siempre termina golpeando con fuerza. Sus mundos —y sus propios miedos— alzaban muros que parecían impenetrables. Y aun así… siempre existía la posibilidad de encontrar alguna grieta entre ellos.
𝑬𝒍𝒊𝒛𝒂𝒃𝒆𝒕𝒉
((Escena cerrada. Referencia a https://ficrol.com/posts/361632 ))
Solo por una noche.
Solo por una noche —por menos de lo que duró aquella— dejaron las etiquetas de lado. Hubo confesiones: algunas, secretos ancestrales; otras, verdades crudas; otras más, fragmentos de pasados marcados por el dolor compartido.
Dejaron atrás, aunque fuera por un instante, todo aquello que los definía, para ser simplemente dos jóvenes: uno en espíritu y la otra en edad. Parecían cómplices de una travesura entre los largos pasillos de piedra, aferrándose a una adrenalina que, en algún momento, les fue arrebatada por las circunstancias que habían moldeado sus vidas.
Ambos se sintieron vulnerables entre palabras, miradas y gestos. Temían incluso de sí mismos, al descubrir emociones para las que aún no existía un nombre.
Aquella noche no fueron “el sanador” ni “su majestad”… Aquella noche fueron Kazuo y Elizabeth, sin miradas que juzgaran sus palabras o sus actos.
Pero lo triste de aquella historia era que la realidad siempre termina golpeando con fuerza. Sus mundos —y sus propios miedos— alzaban muros que parecían impenetrables. Y aun así… siempre existía la posibilidad de encontrar alguna grieta entre ellos.
[Liz_bloodFlame]