╭─────── ✦ ───────╮

—Siempre te quedas mirando—

La voz no salió de sus labios.

Pero la escuchó.

Clara.

Cerca.

Demasiado.

Drian apoyó la yema de sus dedos contra el espejo.

Frío.

—Y tú siempre estás ahí—

Respondió, en un susurro.

Del otro lado…

Su reflejo sonrió.

Pero no igual.

Más lento.

Más… consciente.

—No es “estar”—

La otra inclinó apenas la cabeza.

Sus ojos, más oscuros.

Más afilados.

—Es esperar—

Silencio.

Drian no retiró la mano.

Pero sus dedos se tensaron apenas.

—¿Esperar qué?—

Preguntó.

Aunque ya lo sabía.

La sonrisa del reflejo creció un poco más.

—A que dejes de fingir—

Un latido.

Dos.

—No finjo—

La respuesta salió rápida.

Automática.

Pero no firme.

El reflejo soltó una risa baja.

Suave.

Como un secreto.

—Entonces mírame—

Drian lo hizo.

Directo.

Sin huir.

Y ahí estaba.

La diferencia.

La misma cara.

Los mismos ojos.

Pero no la misma intención.

—Tú también quieres—

Susurró la otra.

—Solo que tú lo escondes bonito—

Drian apretó ligeramente la mandíbula.

—Control no es esconder—

—No—

Respondió el reflejo.

Acercándose apenas al cristal.

—Es retrasar—

Sus manos se alinearon.

Palma contra palma.

Separadas por nada…

Y por todo.

—¿Y cuando ya no puedas?—

Preguntó la otra.

Sus ojos brillaron.

No de luz.

De algo más profundo.

—Cuando yo salga—

Silencio.

Pesado.

Denso.

Vivo.

Drian no apartó la mirada.

Pero su voz bajó.

—No sales—

Afirmó.

El reflejo sonrió.

Casi… con ternura.

—Ya estoy afuera—

Un segundo.

Nada más.

—Cada vez que dudas—

La respiración de Drian se volvió más lenta.

Más medida.

—Entonces quédate mirando—

Respondió.

—Pero no confundas presencia con control—

La otra ladeó la cabeza.

Divertida.

—¿Y tú no confundas calma… con negación?—

Silencio.

Otra vez.

Pero distinto.

Más cercano.

Más peligroso.

—No necesito negarte—

Dijo Drian.

—Solo… decidir cuándo escucharte—

El reflejo se acercó aún más.

Casi tocándola.

—Eso crees—

Susurró.

—Hasta que un día…—

Una pausa.

Una sonrisa mínima.

—No preguntes—

Drian sostuvo la mirada.

Firme.

—Ese día también será decisión mía—

El reflejo no respondió.

Solo sonrió.

Y por un instante…

Ambas sonrieron igual.

╰─────── ✦ ───────╯
╭─────── ✦ ───────╮ —Siempre te quedas mirando— La voz no salió de sus labios. Pero la escuchó. Clara. Cerca. Demasiado. Drian apoyó la yema de sus dedos contra el espejo. Frío. —Y tú siempre estás ahí— Respondió, en un susurro. Del otro lado… Su reflejo sonrió. Pero no igual. Más lento. Más… consciente. —No es “estar”— La otra inclinó apenas la cabeza. Sus ojos, más oscuros. Más afilados. —Es esperar— Silencio. Drian no retiró la mano. Pero sus dedos se tensaron apenas. —¿Esperar qué?— Preguntó. Aunque ya lo sabía. La sonrisa del reflejo creció un poco más. —A que dejes de fingir— Un latido. Dos. —No finjo— La respuesta salió rápida. Automática. Pero no firme. El reflejo soltó una risa baja. Suave. Como un secreto. —Entonces mírame— Drian lo hizo. Directo. Sin huir. Y ahí estaba. La diferencia. La misma cara. Los mismos ojos. Pero no la misma intención. —Tú también quieres— Susurró la otra. —Solo que tú lo escondes bonito— Drian apretó ligeramente la mandíbula. —Control no es esconder— —No— Respondió el reflejo. Acercándose apenas al cristal. —Es retrasar— Sus manos se alinearon. Palma contra palma. Separadas por nada… Y por todo. —¿Y cuando ya no puedas?— Preguntó la otra. Sus ojos brillaron. No de luz. De algo más profundo. —Cuando yo salga— Silencio. Pesado. Denso. Vivo. Drian no apartó la mirada. Pero su voz bajó. —No sales— Afirmó. El reflejo sonrió. Casi… con ternura. —Ya estoy afuera— Un segundo. Nada más. —Cada vez que dudas— La respiración de Drian se volvió más lenta. Más medida. —Entonces quédate mirando— Respondió. —Pero no confundas presencia con control— La otra ladeó la cabeza. Divertida. —¿Y tú no confundas calma… con negación?— Silencio. Otra vez. Pero distinto. Más cercano. Más peligroso. —No necesito negarte— Dijo Drian. —Solo… decidir cuándo escucharte— El reflejo se acercó aún más. Casi tocándola. —Eso crees— Susurró. —Hasta que un día…— Una pausa. Una sonrisa mínima. —No preguntes— Drian sostuvo la mirada. Firme. —Ese día también será decisión mía— El reflejo no respondió. Solo sonrió. Y por un instante… Ambas sonrieron igual. ╰─────── ✦ ───────╯
Me gusta
2
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados