Siempre detestó el olor a cigarrillo. Cada vez que lo sentía mínimamente cerca le huía como la peste, de niña hasta se quejaba cuando un adulto fumaba frente a ella.

Y ahora, ahí estaba, encendiendo uno por cuenta propia por primera vez. Estaba cansada, necesitaba relajarse de alguna manera y ya había visto a varios compañeros sentirse mejor luego de fumar (algunos más que otros), así que, ¿por qué no?

—No estoy perdiendo nada... —se dijo a sí misma antes de dar la primer calada para que empezara a quemar. Tosió varias veces, frunciendo el ceño y quitándose el cigarrillo de la boca. Era asqueroso, repugnante.

Suspiró, todavía sin rendirse, y dio otra calada. Lo pudo pasar mejor, pero seguía siendo horrible. Si esa cosa no hacía efecto tendría que ir por otros métodos.
Siempre detestó el olor a cigarrillo. Cada vez que lo sentía mínimamente cerca le huía como la peste, de niña hasta se quejaba cuando un adulto fumaba frente a ella. Y ahora, ahí estaba, encendiendo uno por cuenta propia por primera vez. Estaba cansada, necesitaba relajarse de alguna manera y ya había visto a varios compañeros sentirse mejor luego de fumar (algunos más que otros), así que, ¿por qué no? —No estoy perdiendo nada... —se dijo a sí misma antes de dar la primer calada para que empezara a quemar. Tosió varias veces, frunciendo el ceño y quitándose el cigarrillo de la boca. Era asqueroso, repugnante. Suspiró, todavía sin rendirse, y dio otra calada. Lo pudo pasar mejor, pero seguía siendo horrible. Si esa cosa no hacía efecto tendría que ir por otros métodos.
Me gusta
Me encocora
4
9 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados