Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
Esto se ha publicado como Out Of Character.
Tenlo en cuenta al responder.
Notas del Bibliotecario.

"El propio amo Oz fue quien me confió este conocimiento. No dio razón alguna, como es su costumbre… aunque no puedo evitar pensar que lo hizo por simple aburrimiento, o quizá por algo más profundo. Tal vez, en algún rincón de su voluntad, exista el deseo de que su historia sea comprendida… o incluso justificada ante los ojos de su hija, Yen’naferiel. Sea cual sea la verdad, mi deber no es cuestionarlo, sino preservar estas palabras tal como me fueron entregadas."


*** Edad del Desbordamiento. ****

En el principio, antes del tiempo y de toda forma, existía únicamente el poder primordial: infinito, silencioso y sin conciencia de sí mismo. No habitaba un lugar, pues aún no existían los lugares, ni podía ser contenido, pues nada había que lo limitara. Mas sin embargo, incluso la infinito puede llegar a ser finito por contradictorio que esto suene, este poder no dejaba de crecer, no por voluntad, sino por su propia naturaleza. Hasta que aquello que no conocía fronteras se excedió a sí mismo.

A ese instante el amo Oz le dio nombre: "El Desbordamiento".

Entonces, lo absoluto se derramó sobre la Nada, y la Nada, incapaz de resistir, cambió por primera vez. De ese choque nació el tiempo, y con él, el espacio y la materia. Así surgieron los universos, las estrellas y los incontables mundos que habitan en ellos. Mas no todo se separó de su origen.

Fragmentos de aquel poder permanecieron aún en lo primordial, pero ya no eran lo mismo. Habían despertado. La creación de los universos hizo eco dentro de ellos y por primera vez, tomaron conciencia.

Y al comprender que todo lo creado provenía del mismo origen que ellos mismos… algunos desarrollaron curiosidad.

Observaron las realidades nacientes, los mundos en formación y el fluir del tiempo como quien contempla un reflejo distante de su propia existencia. De esa curiosidad nacerían, mucho después, aquellos que serían llamados dioses.

Pero no todos compartieron ese interés. Entre los fragmentos existieron dos que permanecieron indiferentes. Aquellos que en eras futuras serían conocidos como Oz… y Loki.

Ni la creación, ni los mundos, ni la vida despertaron en ellos deseo alguno. Mientras otros miraban hacia las realidades, ellos permanecieron en silencio, ajenos, como si incluso el nacimiento del todo careciera de significado.

Así fue el origen... Un despertar sin propósito… y una creación que, desde su primer instante, ya era observada.
Notas del Bibliotecario. "El propio amo Oz fue quien me confió este conocimiento. No dio razón alguna, como es su costumbre… aunque no puedo evitar pensar que lo hizo por simple aburrimiento, o quizá por algo más profundo. Tal vez, en algún rincón de su voluntad, exista el deseo de que su historia sea comprendida… o incluso justificada ante los ojos de su hija, Yen’naferiel. Sea cual sea la verdad, mi deber no es cuestionarlo, sino preservar estas palabras tal como me fueron entregadas." *** Edad del Desbordamiento. **** En el principio, antes del tiempo y de toda forma, existía únicamente el poder primordial: infinito, silencioso y sin conciencia de sí mismo. No habitaba un lugar, pues aún no existían los lugares, ni podía ser contenido, pues nada había que lo limitara. Mas sin embargo, incluso la infinito puede llegar a ser finito por contradictorio que esto suene, este poder no dejaba de crecer, no por voluntad, sino por su propia naturaleza. Hasta que aquello que no conocía fronteras se excedió a sí mismo. A ese instante el amo Oz le dio nombre: "El Desbordamiento". Entonces, lo absoluto se derramó sobre la Nada, y la Nada, incapaz de resistir, cambió por primera vez. De ese choque nació el tiempo, y con él, el espacio y la materia. Así surgieron los universos, las estrellas y los incontables mundos que habitan en ellos. Mas no todo se separó de su origen. Fragmentos de aquel poder permanecieron aún en lo primordial, pero ya no eran lo mismo. Habían despertado. La creación de los universos hizo eco dentro de ellos y por primera vez, tomaron conciencia. Y al comprender que todo lo creado provenía del mismo origen que ellos mismos… algunos desarrollaron curiosidad. Observaron las realidades nacientes, los mundos en formación y el fluir del tiempo como quien contempla un reflejo distante de su propia existencia. De esa curiosidad nacerían, mucho después, aquellos que serían llamados dioses. Pero no todos compartieron ese interés. Entre los fragmentos existieron dos que permanecieron indiferentes. Aquellos que en eras futuras serían conocidos como Oz… y Loki. Ni la creación, ni los mundos, ni la vida despertaron en ellos deseo alguno. Mientras otros miraban hacia las realidades, ellos permanecieron en silencio, ajenos, como si incluso el nacimiento del todo careciera de significado. Así fue el origen... Un despertar sin propósito… y una creación que, desde su primer instante, ya era observada.
0 comentarios 0 compartidos
Patrocinados
Patrocinados