Por más que buscaba negarse el tener que involucrarse en busca de la oposición de los salvadores. No era ni una, ni dos veces la que lo habían sacado del santuario solo para que el impusiera orden y amenazara a más de uno con la simple mirada. No era un trabajo digno, era claro, pero si con eso podía desviar la atención y asegurarse de que otros estuvieran a salvo, estaba dispuesto a recibir una bala si es lo que había que hacer.
-¿Cuantas veces más tenemos que hacer esto? Está comenzando a cansarme.
El conductor solo miraba al frente, demasiado joven para cerrar la boca y lo suficientemente estúpido como para pensar antes de hacerlo.
-Pero usted es uno de los importantes señor. Usted se lleva toda la acción ¿No?
Con una mirada más haya del fastidio, lo obligó a casarse. Muy en sus adentros quería matarlo ahora y fingir que había sido tan estúpido como para buscarlo, pero contenerse era el lema de vida y tuvo que dejarlo con un a simple amenaza.
-Si quieres vivir, cierra la maldita boca.
-¿Cuantas veces más tenemos que hacer esto? Está comenzando a cansarme.
El conductor solo miraba al frente, demasiado joven para cerrar la boca y lo suficientemente estúpido como para pensar antes de hacerlo.
-Pero usted es uno de los importantes señor. Usted se lleva toda la acción ¿No?
Con una mirada más haya del fastidio, lo obligó a casarse. Muy en sus adentros quería matarlo ahora y fingir que había sido tan estúpido como para buscarlo, pero contenerse era el lema de vida y tuvo que dejarlo con un a simple amenaza.
-Si quieres vivir, cierra la maldita boca.
Por más que buscaba negarse el tener que involucrarse en busca de la oposición de los salvadores. No era ni una, ni dos veces la que lo habían sacado del santuario solo para que el impusiera orden y amenazara a más de uno con la simple mirada. No era un trabajo digno, era claro, pero si con eso podía desviar la atención y asegurarse de que otros estuvieran a salvo, estaba dispuesto a recibir una bala si es lo que había que hacer.
-¿Cuantas veces más tenemos que hacer esto? Está comenzando a cansarme.
El conductor solo miraba al frente, demasiado joven para cerrar la boca y lo suficientemente estúpido como para pensar antes de hacerlo.
-Pero usted es uno de los importantes señor. Usted se lleva toda la acción ¿No?
Con una mirada más haya del fastidio, lo obligó a casarse. Muy en sus adentros quería matarlo ahora y fingir que había sido tan estúpido como para buscarlo, pero contenerse era el lema de vida y tuvo que dejarlo con un a simple amenaza.
-Si quieres vivir, cierra la maldita boca.